La detección temprana del VIH e inicio de un tratamiento inmediato y efectivo son las principales estrategias que tenemos para detener la epidemia de Sida para el 2030 y eliminar la transmisión perinatal del VIH a corto plazo.

Censida ha contribuido en estos años con más de 2.5 millones de pruebas de detección del VIH que han sido distribuidas a todos los servicios de salud estatales. Asimismo, los programas de VIH de los estados han comprado casi el doble de pruebas alcanzando alrededor de 7 millones de pruebas de detección del VIH en estos cuatro años.