A pesar de que sus vidas son de gran importancia en el contexto de la agricultura, la alimentación y la nutrición, con la pandemia estas carencias se han agudizado y limitan las capacidades de las mujeres no sólo en el contexto rural sino en la economía toda y en el empleo.

En nuestro país, el acceso de las mujeres a programas como los microcréditos han permitido que de forma equitativa los apoyos se otorguen en un 60% entre negocios en zonas de alta y muy alta marginalidad, a mujeres pertenecientes a población indígena y afrodescendiente para contribuir con la independencia económica en beneficio de ellas, sus familias y comunidades.

Las sucursales de Telecomm acompañan los Programas Prioritarios para que las personas beneficiarias puedan disponer de los recursos, evitando realizar grandes traslados y ubicar los apoyos cerca de sus comunidades.