Muy buenos días a todas y todos.                                                    

Es para mí un gran honor asistir esta mañana a la inauguración de la Sede Central de la Semana Nacional de la Educación Financiera en su décima edición, en representación del Secretario de Hacienda y Crédito Público, Dr. José Antonio Meade Kuribreña, quien les envía un afectuoso saludo.

Se dice fácil “10 años”, pero sin duda ha implicado mucho esfuerzo y dedicación de todos los que iniciaron esta idea en 2008 y a lo largo de estos años que hoy no se encuentran presentes y de los equipos de trabajo que hoy tienen esta responsabilidad y que sin duda han enriquecido esta iniciativa, así que:

¡Muchas felicidades y bienvenidos a todos!

Saludo igualmente y quiero decirles que me siento muy honrada en poder compartir este presídium con mis colegas y amigos:  

  • Mario Di Costanzo Armenta, Presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF)
  • Marcos Martínez Gavica, Presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM)
  • Alejandro Díaz de León, Subgobernador del Banco de México (Banxico)
  • Raúl Castro Montiel, Secretario Ejecutivo del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB)
  • Carlos Ramírez Fuentes, Presidente de la Comisión Nacional de los Sistemas de Ahorro para el Retiro (CONSAR)
  • David Penchyna Grub, Director del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT)
  • José Alberto Cano Vélez, Director General de Sociedad Hipotecaria Federal (SIF)

con quienes he tenido el privilegio de compartir proyectos para promover la inclusión financiera en el país.

A nombre del Secretario José Antonio Meade, quiero refrendar su compromiso personal y el de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para continuar trabajando de manera coordinada con entidades, reguladores y la iniciativa privada, entre otros organismos, para consolidar las metas que el Presidente Enrique Peña Nieto ha plasmado en el “Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018”, en materia de inclusión y educación financiera con perspectiva de género; con la clara visión de que el desarrollo solo es sostenible cuando toda la población es partícipe de sus beneficios.

Hoy, en la coyuntura de los recientes sismos y huracanes que han causado pérdidas irreparables, tanto en términos de vidas humanas como cuantiosas afectaciones en nuestros patrimonios, ha aflorado una vez más el espíritu inquebrantable de los mexicanos para superar la adversidad, en medio de la unión, apoyo y solidaridad.

Más que nunca, hoy debemos contar con mayor entendimiento y capacidades financieras, que nos provean de adecuadas herramientas para administrar de manera eficiente nuestras finanzas personales.

Es por ello que “La Semana Nacional de la Educación Financiera” llega en un momento muy oportuno, haciendo evidente la necesidad de contar con una mejor educación financiera para afrontar los posibles riesgos y pérdidas que pueden generar eventos como los vividos recientemente.

En este mismo tenor y con la firme convicción de asegurar mayores beneficios para todos los mexicanos, el 7 de septiembre pasado, el Gobierno Federal emitió la “Estrategia Nacional de Educación Financiera”.

Existe amplia evidencia de que la inclusión financiera es la llave para alcanzar un mayor crecimiento económico, mejorar el bienestar de la población y reducir la desigualdad y la pobreza, ya que específicamente beneficia más a los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

Sin embargo, no basta con poner a disposición productos y servicios financieros diversos, sino que se trata de desarrollar habilidades y conocimientos que permiten a los usuarios tomar decisiones financieras y patrimoniales de manera informada y congruente con sus objetivos personales a lo largo de su vida, lo cual constituye el objetivo principal de la educación financiera.

Como hemos visto, no contar con estas habilidades puede resultar en decisiones equivocadas y en algunos casos catastróficas, especialmente para las familias de más bajos ingresos.

Es por ello que no podemos pensar en la inclusión financiera sin una educación financiera eficaz.

Me gustaría compartirles algunas cifras de cómo nos encontramos en México en materia de inclusión y de educación financiera.

Gracias a los esfuerzos realizados en los últimos 10 años, hoy contamos con información estadística que nos permite dar seguimiento y que nos guía claramente hacia las acciones de política pública que se ocupan para lograr los objetivos.

Con base en esta información, se observa que en los últimos años ha habido un crecimiento significativo y sostenido en el acceso y uso de los servicios financieros formales de la población mexicana.

No obstante, aún nos encontramos en niveles por debajo de lo deseado.

Por ejemplo: de 2012 a 2015, la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (la ENIF) señala que:

  • El porcentaje de adultos que cuenta con al menos un producto financiero aumentó 12 puntos porcentuales, pasando de 56 a 68%
  • El porcentaje de la población que tiene una cuenta de ahorro formal aumentó 8 puntos porcentuales, pasando de 36 a 44%
  • Excluyendo a las personas cuyo único producto es una cuenta para recibir apoyos del gobierno, el aumento en la tenencia de cuenta de ahorro formal es de  cuatro puntos porcentuales, pasando de 34 a 38% para el mismo período
  • Este hecho reafirma el importante papel que juega el gobierno federal en el avance de la inclusión financiera en el país
  • El ahorro para el retiro creció al pasar de 28 a 41%
  • La población adulta con un crédito formal aumentó de 27 a 29%, dentro de los cuales predominan las tarjetas de crédito, créditos personales y créditos al consumo
  • El porcentaje de la población que cuenta con seguros incrementó, al pasar del 22 al 25%, y en monto representa el 2.1% del Producto Interno Bruto (PIB), cifra que se encuentra por debajo del promedio de Latinoamérica de 3.1%

Cuando se desagregan estos indicadores por género, se observa que en todos los casos, la situación de las mujeres es peor, existe una brecha en la que se constata el rezago en la población femenina.

Sin embargo, aún prevalecen retos importantes como la cobertura geográfica, especialmente de los segmentos socioeconómicos bajos no-urbanos y el promover una cultura financiera en la población en general.

En este último punto es en el que la educación financiera juega un papel fundamental para lograr una inclusión financiera responsable y sostenible.

Si bien se cuenta con relativamente pocos datos duros respecto de las habilidades y capacidades financieras de la población en nuestro país, la información disponible indica algunas conclusiones interesantes:

  1. La población promedio desconoce el potencial o los beneficios de estar bancarizado:
  • De las 54.4 millones de cuentas de ahorro para el retiro existentes en la CONSAR, solamente 31.3 millones de adultos sabían que tenían una cuenta
  • El 71% de los mexicanos no compararon sus productos financieros antes de adquirirlos, y
  • 14% de las personas con hipoteca no conocen los intereses que pagan al mes
  1. Hay desconocimiento de conceptos financieros básicos:
  • Falta de capacidad para diferenciar entre los distintos tipos de tasa de interés y para identificar el principal de una inversión o de un préstamo, así como del saldo, entre otros elementos esenciales
  1. Hay desconocimiento y desconfianza en el uso de productos y servicios financieros:
  • Solo el 25% de los adultos conocen la existencia de seguros a los depósitos bancarios. De éstos, el 71% no puede identificar al IPAB como la institución que los asegura
  • 53% no sabe que hay una institución (la Condusef) que protege los derechos de los usuarios de servicios financieros
  • El 6% no usa tarjetas de crédito por desconfianza a los bancos, y  el 7% no ahorra en su AFORE por desconfianza hacia los administradores de estos fondos
  1. Hay carencia de planeación financiera o actitudes financieras, al favorecer el gasto corriente de corto plazo sobre el de largo plazo:
  • 64% “prefieren vivir al día y no preocuparse por el mañana”

52% “prefieren gastar hoy en vez de ahorrar para el futuro” y el 68% consideran que “el dinero está para gastarse”

  • Más del 50% de adultos con cuentas de ahorro no ahorró en el último año
  • De los que sí ahorraron, la mayoría piensa usar su ahorro para gasto corriente (fiesta de XV años o vacaciones), y no para su vejez o incrementar su patrimonio
  1. Hay carencia de comportamientos financieros adecuados, los cuales se relacionan con los hábitos financieros que repercuten en el bienestar financiero del largo plazo, que permiten suavizar el consumo intertemporal y superar las trampas de pobreza:
  • Más del 54% de los adultos no realizan un presupuesto para llevar a cabo un control de los gastos e ingresos
  • Un 55% de la población adulta señalan haberse encontrado en una situación en que su gasto supera a su ingreso
  • Más del 28% de éstos señalo haberse endeudado para enfrentar a la situación

Estas cifras reafirman la importancia de este evento, que sin duda es y será cada día más relevante, y son precisamente fundamento de las acciones realizadas desde el ámbito del Gobierno Federal para promover la inclusión y educación financiera.

Quiero referirme específicamente a la institucionalización de la inclusión y educación financiera como política de estado, la cual apoya su instrumentación a través de 3 acciones específicas:

  1. En junio del año pasado se aprobó la “Política Nacional de Inclusión Financiera” que establece:
  2. Estrategias concretas y coordinadas entre los distintos actores de los sectores públicos y privados para promover la inclusión financiera, dentro de un marco que procure la solidez y la estabilidad del sistema financiero
  3. Dicha política reconoce el papel fundamental de la educación financiera como una pieza clave para lograr una efectiva inclusión financiera y para ello se establece el Comité de Educación Financiera, en el cual participan las entidades regulatorias, la CONDUSEF, la SEP y los sindicatos de maestros para integrar un programa de educación financiera, haciendo énfasis en el uso de la tecnología que facilita el aprendizaje
  4. La digitalización de pagos del Gobierno Federal:
  5. Hoy la mayor parte de los pagos de los contribuyentes se realizan de manera electrónica
  6. El 87% de los pagos que realiza del Gobierno Federal con cargo al presupuesto de la Federación por concepto de: proveedores, pensiones, nómina, y subsidios se realizan directamente de manera electrónica a la cuenta de los beneficiarios finales

En 2016, esto implicó 120 millones operaciones de pago, convirtiendo al Gobierno Federal en el mayor generador de operaciones del sistema de pagos SPEI, con un 35%

  1. La reciente aprobación de la “Estrategia Nacional de Educación Financiera”, con 6 líneas de acción que de manera muy resumida les comento:
  2. Contenidos financieros educativos que fomenten las capacidades financieras de los niños y jóvenes de primaria, secundaria y preparatoria, y que estarán disponibles para el ciclo escolar 2018 – 2019; este material educativo también se desarrollará por primera vez en lenguas indígenas y se participará en pruebas estandarizadas internacionales para medir los avances
  3. Programas de educación financiera en coordinación con la iniciativa privada, dirigidos a la población vulnerable o de más escasos recursos; ello incluye la bancarización de los programas sociales complementada con esfuerzos de educación financiera. Asimismo, se desarrollarán cursos dirigidos a PyMEs y sesiones de educación financiera para los mexicanos que viven en el exterior a través de nuestra red consular
  4. Protección al consumidor mediante la introducción de los requerimientos mínimos de información útil, uniforme y de fácil acceso para asegurar que la población pueda comparar productos financieros antes de adquirirlos
  5. Campaña de comunicación nacional que difunda conceptos básicos de educación financiera, la cual contempla la creación de un portal único de fácil uso y acceso en la página de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
  6. Acciones para identificar las sinergias con el sector de tecnologías financieras (FinTech) a fin de desarrollar acciones de educación financiera, basadas en datos sobre los hábitos financieros de los usuarios
  7. Esfuerzos para medir mejor, dado que se trata de un ejercicio perfectible. Para la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2018, se incluirá por primera vez un apartado específico de educación financiera y se duplicará el tamaño de la muestra, llegando a un total de alrededor de 15 mil encuestados

Hoy más que nunca, sabemos que el uso informado y responsable de los instrumentos financieros es una llave para construir y proteger el patrimonio de las familias.

El fomento al ahorro y a la inversión, la previsión presupuestaria, la cobertura de riesgos a través de seguros, el uso razonable del crédito y la importancia del ahorro para el retiro son elementos imprescindibles para generar capacidades para resistir choques externos.

Es por ello que resulta crucial acercar las finanzas a todos, los temas financieros no son solo para los banqueros en Nueva York, o casas de bolsa. Los temas financieros son de TODOS.

El evento de “La Semana Nacional de la Educación” que hoy cumple su décima edición marca nuevamente un hito para acercar a la ciudadanía las herramientas del conocimiento financiero. Asimismo, contamos hoy con la presencia de más de 50 instituciones para cumplir con esta importante labor.

México cuenta con un marco de acción robusto para recorrer el camino de la inclusión a fin de lograr una sociedad próspera e incluyente.

Continuemos trabajando de manera coordinada tanto en el sector público como privado, cada uno desde nuestra trinchera, para alcanzar el fin último, que es lograr un México más próspero e incluyente.

¡Muchas gracias a todos y bienvenidos a “La Sede Central de la Semana Nacional de la Educación Financiera 2017”!