¿Qué hacemos?

SECRETARÍA DE LA FUNCIÓN PÚBLICA

La Secretaría de la Función Pública en el gobierno del Presidente de la República, Licenciado Andrés Manuel López Obrador, tiene un rol fundamental en la erradicación de la corrupción de la vida pública nacional.

Fueron muchos años de simulación en materia de combate a la corrupción, durante los cuales se criticó y alertó sobre lo que en algunos momentos se advirtieron como reformas regresivas que excluían a la sociedad de los procesos de transparencia, fiscalización y rendición de cuentas, y que auto-inmolaban el control interno. Y en diversas ocasiones se propuso desaparecer de tajo a la Secretaría de la Función Pública. 

Partiendo de una definición muy crítica de lo que es la corrupción, no solo un problema social, institucional o político, sino, sobre todo, estructural, y de que esta dependencia no cumplió con su mandato, la nueva Secretaría de la Función Pública está comprometida y obligada a ser uno de los factores clave para erradicar la corrupción y la impunidad, y recuperar, en favor de la sociedad, los recursos que de origen le corresponden, ejerciendo realmente todas y cada una de las atribuciones que posee, aplicando sin distinción la legalidad y respetando las normas.

Nueva misión y visión de la Secretaría de la Función Pública

En este relanzamiento de la dependencia, la misión básica es: “Instaurar una nueva ética de trabajo en el servicio público, un nuevo equilibrio organizacional que auspicie la honestidad, la eficacia, la profesionalización y la transparencia de la función pública en estricto apego a la legalidad y la normatividad imperante”. Todo ello, reconociendo las fortalezas institucionales y normativas con las cuales cuenta.

Nuestra visión hacia 2024 es: “La corrupción se castiga, la ineficacia se elimina y el combate a la malversación de fondos se ciudadaniza, la denuncia se protege, la transparencia se garantiza, se generan ahorros para el erario que se traducen en bienestar de la población y se logra el restablecimiento de la confianza en el servicio público como ingrediente primordial hacia el Estado Democrático de Derecho”.

Principales ejes rectores del relanzamiento de la SFP

Relanzamos la Secretaría de la Función Pública teniendo como principales ejes rectores los siguientes:

•        Ciudadanización del combate a la corrupción y a la impunidad: La fuerza vital para esta gran transformación son los ciudadanos por lo que se ciudadaniza la fiscalización y vigilancia de los recursos públicos y se impulsa la denuncia ciudadana de conductas irregulares de personas servidoras públicas o particulares que puedan constituir actos de corrupción.

•        Nuevas tecnologías para la prevención y el combate a la corrupción: La interacción con la ciudadanía en el desempeño de nuestras funciones se robustece a partir de la aplicación y la democratización de las nuevas tecnologías. Se utiliza el verdadero potencial que éstas ofrecen para las tareas de prevención, investigación y combate a la corrupción, así como para transparentar y fiscalizar los recursos públicos. Se usan en forma estratégica y coordinada los grandes volúmenes de información que tienen las diversas instancias del gobierno para identificar las áreas de riesgos de corrupción e investigar los actos de corrupción, lo que es el Big Data Anticorrupción.

•        Protección a alertadores internos: Se impulsa la protección y estímulo a informantes alertadores internos. La denuncia interna, requiere de una ley de protección a “informantes internos” que ofrezca garantías laborales, políticas y cívicas a la ciudadanía para que presente quejas confidenciales (más no anónimas) contra funcionarios públicos y políticos que incurran en delitos o malversen fondos.

Esto, de hecho, era un compromiso incumplido en México ya que las leyes de protección a informantes están incluidas en los convenios internacionales de combate a la corrupción firmados por el gobierno mexicano. Tal es el caso de la Convención Interamericana de Combate a la Corrupción. Sin embargo, hasta la fecha, en nuestro país no había sido posible implementar este tipo de leyes.

Nosotros queremos ir un poco más allá en términos de que las y los alertadores o informantes internos no solamente delaten, sino que participen y, precisamente, se vean protegidas y protegidos e incorporados en las estrategias del combate a la corrupción. Evidentemente, para ello se retoman las experiencias internacionales exitosas que se concentran en Norteamérica y algunos países de Europa.

•        Relanzamiento del servicio profesional de carrera: El mérito, la honestidad y el trabajo en beneficio de la sociedad son los únicos criterios para desarrollarse en la función pública. Ofrecemos desde aquí los elementos e instrumentos para el desarrollo profesional de nuestras personas servidoras públicas.

Hacemos más eficientes los mecanismos de ingreso y más transparentes los de ascenso en el servicio público.

Se institucionaliza el principio de no discriminación ni por etnicidad, ni por edad, ni por género, ni por preferencia sexual, ni por ideología política; la no discriminación es elemento rector de los servicios profesionales.

Se diseñan indicadores de impacto del servicio profesional de carrera para el cumplimiento de los objetivos institucionales de cada dependencia.

Instauraremos un Sistema Nacional de Evaluación de Desempeño para evaluar y aplicar el Servicio Civil de Carrera y acabar con la utilización facciosa y clientelar de los puestos en la Administración Pública Federal.

•        Austeridad republicana y fiscalización y evaluación de la gestión pública: Se enfatiza el rol preventivo en el combate a la corrupción mediante un constante seguimiento y vigilancia de la aplicación de los recursos públicos y la prestación del servicio público, con la finalidad de abatir las practicas pasadas de simulación en el control interno y la administración de riesgos.

Es necesario restablecer la confianza de la ciudadanía en el servicio público, para lo cual, la nueva Secretaría de la Función Pública se constituye en la dependencia encargada no sólo de la revisión y sanción de conductas contrarias a las normas, sino también de la planeación e implementación de políticas de mejora de la gestión.

Por esta razón, se pone especial énfasis en la realización de Auditorías de Desempeño. Dichas auditorías estan acompañadas de dos acentos muy importantes: por un lado, el acento ciudadano, es decir, de un acompañamiento verdadero, de fortalecimiento decisorio de las y los ciudadanos, de contraloría social; y, por el otro lado, el acento en Auditorías con perspectiva de género a lo largo y ancho de la Administración Pública Federal.

La Secretaría de la Función Pública es de las que menos presupuesto recibe, y cada peso asignado, más que un gasto, representa una inversión. Vigilamos que cada peso asignado a los proyectos y programas prioritarios destinados a fomentar el desarrollo social y económico de México se utilice en los objetivos para los que fueron planteados.

El compromiso es impulsar en forma verdadera la austeridad republicana, esto es, no gastar de más, pero sí entregar, con menos dinero, mayores resultados.