Es considerada una de las plagas más destructivas y de importancia económica en frutales de hueso y pepita. El eventual establecimiento y dispersión de G. molesta en México, tendría un gran impacto económico, principalmente en los estados productores de manzana, durazno, ciruela, pera, membrillo, chabacano y cereza. Dichos cultivos, durante el ciclo agrícola 2013, presentaron una superficie sembrada de 121,383 Ha. con un valor de la producción superior a los 5,000 millones de pesos.