El chapulín, es una plaga de amplia distribución, los géneros más comunes y de mayor importancia en México son: Melanoplus, Sphenarium y Brachystola, los cuales se alimentan de hojas, tallos y frutos tiernos, de granos básicos, leguminosas, hortalizas, frutales, entre otros.

Los daños influyen de forma directa en los rendimientos y calidad de los cultivos de las principales zonas productoras de los estados de Chihuahua, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Hidalgo, México, Michoacán, Puebla, Tlaxcala y Guanajuato.

Ante esta problemática, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), implementó la campaña contra el chapulín con el objetivo de detectar oportunamente cada una de las especies de la plaga y reducir los niveles de infestación, basando sus acciones en un programa de manejo integrado.

Es importante mencionar que de no realizarse acciones fitosanitarias contra el chapulín, puede ocasionar pérdidas en el rendimiento que van del 50 al 60% en cultivos de granos básico y disminuciones del 30 al 40% en la producción de forraje, así como el aumento en los costos de producción.

Para la operación de dicho programa fitosanitario en 2018, el presupuesto federal que se designó es de 8.98 millones de pesos, lo que permite implementar acciones fitosanitarias en los estados de Chihuahua, Guanajuato, Puebla, Querétaro, Tlaxcala y Zacatecas.