El ácaro rojo de las palmas (Raoiella indica), es catalogada por la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria como una plaga de importancia cuarentenaria que afecta a plantas de cocotero, palma de aceite, plátano, entre diversas palmas ornamentales.

El daño ocasionado por esta plaga, se manifiesta en las plantas afectadas a través del amarillamiento de las hojas y muerte del tejido vegetal; en el caso de altas infestaciones produce la caída de flores y frutos pequeños. Cabe destacar que los síntomas ocasionados por R. indica suelen confundirse usualmente con deficiencias nutricionales.

Debido a que el ácaro rojo es de tamaño muy pequeño (0.32 mm) se esparce con mucha facilidad por factores climáticos como el viento, huracanes o de manera turística a través de artículos de artesanía, arreglos florales, así como transporte de plantas infestadas, es como esta plaga se dispersa a grandes distancias.

En México se detectó por primera vez en 2009, en los municipios de Isla Mujeres y Benito Juárez, Quintana Roo, por lo que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, implementó a partir de abril de 2010 la campaña contra ácaro rojo, cuyo objetivo principal es evitar que la plaga cause daños de importancia económica en unidades de producción agrícola.

En 2017 la campaña opera en los estados Campeche, Chiapas, Colima, Guerrero, Jalisco, Nayarit, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Veracruz y Yucatán, con un presupuesto autorizado por parte del Gobierno Federal de 17.8 millones de pesos y por parte del Gobierno Estatal 2.3 millones de pesos  lo que permite implementar acciones fitosanitarias para el control de la plaga.