Considera que todos los países, autoridades subnacionales, sector privado y sociedad civil organizada deben esforzarse para lograr su completa implementación, a través de la adopción de estrategias ambiciosas de mitigación y adaptación de largo plazo, orientadas a un desarrollo global sustentable, de bajo carbono y resiliente. Para ser efectiva, la cooperación climática multilateral debe estar dirigida a lograr esfuerzos en el nivel local, nacional, regional y global, respetando el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, de acuerdo a las distintas capacidades y circunstancias de cada país. México participa en la COP-23 con el objetivo de generar confianza y solidaridad entre todos, convencido de que la única ruta a seguir es la de aumentar de manera rápida y conjunta el nivel de compromiso y acción.