Un video difundido en WhatsApp donde una bióloga extrae de la narina de una tortuga un popote sangrante de 12 centímetros de largo cimbró la conciencia de millones de personas que hoy se preguntan si son necesarios estos pequeños tubos para ingerir una bebida.

Característico de este producto es que su uso es breve, pero su proceso de degradación tarda más de cien años.

Se calcula que, si utilizamos con frecuencia este producto, a lo largo de nuestra vida habremos consumido alrededor de 38 mil unidades, la mayoría de las cuales irán a rellenos sanitarios o serán arrastrados al medio ambiente contaminando suelo, ríos y mares.

La Conferencia sobre los Océanos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) expuso que el océano contiene 18 mil fragmentos de plástico por Km2 y que esos deshechos matan un millón de aves y unos cien mil mamíferos de 600 especies marinas.

En su estudio La economía del plástico, el Foro Económico Mundial advierte que de continuar con este mal hábito, en 2050 habrá más plástico que peces en el mar, además de que actualmente es uno de los derivados de plástico con mayor presencia en las islas de basura que flotan en el mar.

Todos podemos contribuir al cuidado del medio ambiente eliminando el hábito de usar popote.

 

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