El Día Mundial del Medio Ambiente, dirigido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972. Bajo el lema “Nuestras tierras. Nuestro futuro”, este 2024 se centra en la importancia de restaurar las tierras, detener la desertificación y fortalecer la resiliencia a la sequía.

Los ecosistemas de todo el mundo peligran y están llegando a un punto crítico, hasta el 40% de las zonas terrestres del planeta están degradadas, y desde el año 2000, los períodos de sequía han aumentado un 29%. 

De acuerdo con Bruno Pozzi, Director Adjunto de la División de Ecosistemas del PNUMA, tanto los gobiernos como las empresas tienen un papel crucial en revertir el daño ambiental causado por la humanidad; sin embargo, la participación activa de la población es igualmente vital en el proceso de restauración, y aunque no podemos retroceder en el tiempo, sí podemos revitalizar nuestras áreas naturales.

Las Áreas Naturales Protegidas son la herramienta más efectiva para conservar los ecosistemas. En este contexto, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con el apoyo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), ha decretado 44 Áreas Naturales Protegidas (ANP) en esta administración que suman en total 226 y que junto con las 581 Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) en 28 estados, abarcan una superficie de 95 millones de hectáreas bajo protección federal.

El Día Mundial del Medio Ambiente nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de proteger el entorno natural y restaurar la salud de nuestras tierras. Ante este desafío, las iniciativas y los esfuerzos de protección del Gobierno de México han marcado la diferencia en la preservación de nuestro patrimonio natural. Sigamos trabajando juntos para construir un futuro sostenible.