Cuando asumí la dirección general del Infonavit, el presidente Andrés Manuel López Obrador, me asignó dos objetivos muy claros: acabar con las deudas impagables que afectan la economía de las familias y recuperar la esencia del Instituto como un pilar de la seguridad social en México. Hoy tenemos grandes avances al respecto.  

Desde 2019 implementamos el programa Responsabilidad Compartida con el que se pueden convertir los créditos que fueron otorgados en Veces Salario Mínimos a pesos, evitando que el monto se incremente cada año a causa de los ajustes por la inflación.

A la fecha, casi un millón de personas han realizado el cambio de su crédito, obteniendo una mensualidad y tasa fija por lo que resta de la vida del financiamiento y con descuentos acumulados por más de 73 mil millones de pesos. Ahora estas familias verán cómo su deuda va disminuyendo y tendrán la certeza de cuándo terminarán de pagar.

Para reencontrar el espíritu social del Infonavit, teníamos que hacer los créditos más accesibles, con tasas de interés más bajas y que realmente permitiera que las y los trabajadores puedan conformar un patrimonio y no sólo cargar con una pesada deuda, viviendo en la incertidumbre. Ahora las tasas de interés del Instituto son las más bajas de su historia y van del 1.9 al 10.45%, dependiendo del salario de cada trabajador, donde quienes menos ganan, menos pagan.

Además, las mensualidades permanecen fijas durante toda la vida del crédito y la aportación del 5% que hacen los patrones se va directamente al pago de capital, haciendo que la deuda se pague mucho más rápido.

También hemos creado nuevos esquemas como Unamos Créditos, con el que dos personas, sin importar su situación jurídica pueden juntar los montos de sus financiamientos para adquirir una casa de mayor valor y generalmente, con una mejor ubicación. Así, padres e hijos, hermanos, parejas en unión libre, parejas del mismo sexo o simplemente amigos pueden juntar sus financiamientos y adquirir una casa acorde a sus gustos y necesidades.

En este proceso de transformación, la reforma a Ley del Infonavit impulsada por el Presidente López Obrador y aprobada a finales de 2020, ha sido crucial para que el Instituto pueda desarrollar nuevos productos acordes a las necesidades reales de la gente y financiarlos con fondeo propio.

Tal es el caso del financiamiento para la compra de suelo, denominado Crediterreno, o el programa ConstruYO que sirve para edificar una casa en un predio propio, ya sea de propiedad ejidal, comunal o privada.  Además, para 2023 renovaremos todos los esquemas de mejoramiento de vivienda para brindar distintas opciones, con tasas de interés más bajas a favor de los acreditados.

Adicionalmente, estamos trabajando en atender a otros sectores de la población, como las y los trabajadores que actualmente no cotizan ante el Seguro Social, pero que cuentan con recursos en su Subcuenta de Vivienda. Para ellos creamos el esquema Cuenta Infonavit más Crédito Bancario con el que pueden disponer de los recursos que tienen ahorrados para solicitar un financiamiento con una institución bancaria.  

Otra gran problemática que estamos atendiendo desde el Infonavit, con el liderazgo de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), es ordenar el territorio e impulsar el desarrollo urbano, ya que durante años se permitió la construcción de grandes fraccionamientos alejados de los centros urbanos y sin servicios básicos.

Actualmente, con la implementación de las reglas de carácter general en materia urbana y de movilidad, para que una casa pueda ser financiada por el Infonavit debe encontrarse a máximo 2.5 kilómetros de escuelas, centros de salud y abasto y contar con todos los servicios básicos.

Con estas reglas, además de mejorar la calidad de vida de las personas, evitamos el abandono de las viviendas y contribuimos a disminuir la generación de gases de efecto invernadero provocados por el traslado de las personas a grandes distancias de sus casas.

Estos son sólo algunos pasos hacia la transformación que hemos emprendido en el Instituto. Aún falta mucho por hacer, pero vamos por el camino correcto con una visión muy clara: las y los trabajadores y su bienestar son el centro de todas nuestras acciones. La transformación continúa en Infonavit y en todo México.