La administración federal 2012-2018 encaró importantes retos para cerrar las brechas en la eficiencia, la calidad y la equidad en salud y avanzar hacia un Sistema Nacional de Salud Universal. Se reconoció el importante avance que había significado el Seguro Popular, pues había logrado incrementar el gasto público para la población más necesitada del país y reducir las carencias del protección social en salud, a la vez que estableció una arquitectura financiera capaz de orientar los recursos federales y estatales hacia intervenciones de alto costo.