Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia

Prevención de Violencia en la Adolescencia

Como seguimiento a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto a generar estrategias nacionales de prevención y lucha contra la violencia y el maltrato, la Secretaría de Salud por medio del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia (CeNSIA) y el Programa de Atención a la Salud de la Adolescencia, desarrolló en una primer etapa el “Plan Nacional para la Prevención del Maltrato y la Violencia en Niñas, Niños y Adolescentes”.

El Plan propone una serie de estrategias para contribuir a la prevención de la violencia y el maltrato a las y los adolescentes. Con el mismo propósito, se diseñó el “Modelo para la Prevención de la Violencia en la Adolescencia” que a continuación se presenta:

Las estrategias preventivas propuestas en este Modelo se encuentran alineadas con la meta del programa “México en paz” y “México incluyente”, asumiendo las estrategias transversales de equidad de género.

En este Modelo el personal de salud encuentra una propuesta para intervenir con población adolescente, adultos, tutores, familia y comunidad. Cada uno de estos grupos cuenta con el material de aplicación que detalla acciones específicas que los habilitarán en el manejo de ideas y acciones libres de violencia.

La información se encuentra dividida en tres tomos, de la siguiente manera:

  • Tomo I Modelo para la Prevención de Violencia en la Adolescencia

El Capítulo 1 revisa y actualiza el tema de la violencia y el maltrato a las y los adolescentes, con la intención de reposicionarlo como un marco de referencia para valorar la importancia y los efectos de las acciones preventivas. Se incluyen las consecuencias, determinantes de la salud, factores de riesgo, señales de alarma y el marco legal para su prevención, incluyendo los Derechos Humanos.

En el Capítulo 2, se incluye una semblanza del desarrollo durante la adolescencia con la intención de ofrecer información que ayude a comprender el momento y la complejidad de esta fase del crecimiento humano. De la misma forma, se puntualizan los Derechos de las y los adolescentes que se han establecido legalmente.

Finalmente, el Capítulo 3 describe los puntos esenciales del Modelo: propósito, población objetivo, procesos de difusión de información, sensibilización, intervención, contenidos, estrategias de capacitación, seguimiento y valoración.

  • Tomo II Sesiones Informativas para Adolescentes y Madres, Padres y/o Tutores

El Modelo contempla como primera aproximación la prevención primaria, acorde con ello en el Tomo II se describen las Sesiones Informativas cuyo objetivo es prevenir la violencia a través de la difusión de información y la sensibilización frente a los efectos negativos y consecuencias de la misma, ofreciendo alternativas basadas en el buen trato para la generación de relaciones sin violencia, tomando como ejes de trabajo: la información, educación y reflexión como base de un aprendizaje significativo.

Así, se detallan las acciones prácticas que están dirigidas a informar y sensibilizar a la población adolescente y madres, padres y/o tutores, desarrollando objetivos particulares, contenidos específicos y el proceso para la ejecución de las Sesiones, que serán impartidas por el personal de salud y que corresponden al fortalecimiento de estrategias preventivas a implementar en las Unidades Médicas de Primer Nivel de Atención, así como en diferentes espacios que sean facilitados para concretar dicho objetivo.

  • Tomo III Intervenciones para la Familia y la Comunidad

En el Tomo III se describen las Intervenciones dirigidas a la Familia y a la Comunidad. La prevención de la violencia implica un trabajo conjunto, donde las acciones estén dirigidas a la modificación de creencias, ideas y costumbres que prevalecen respecto al trato y convivencia, razón por la cual es necesario que el personal que convive directamente con las y los adolescentes sean partícipes del proceso de cambio para cimentar una nueva forma de convivencia basada en los derechos humanos y el trato igualitario. Este cambio implica una interacción fundada en el respeto, la tolerancia, la negociación y la procuración de mejores condiciones para el desarrollo de sus capacidades, una relación que deje atrás la violencia como un recurso para corregir y educar.

Las intervenciones están diseñadas para propiciar en la población adolescente, en las familias y en las personas de la comunidad, el desarrollo de competencias y habilidades que establezcan relaciones libres de violencia y que a través de la participación de las personas que interactúan en su entorno inmediato, el conocimiento se expanda y se replique.

En los Tomos II y III se encontrarán las Sesiones Informativas y los Cuadernillos de Intervenciones respectivamente, con la idea de que puedan ser consultados, reproducidos y/o distribuidos a las y los asistentes de los cursos, en ellos se especifican contenidos y actividades grupales a desarrollar, así como las indicaciones respecto a cómo llevar a cabo dichas actividades.

El Modelo está dirigido al personal del primer nivel de atención: médicas y médicos, trabajadores sociales, enfermeras y enfermeros, psicólogas y psicólogos, así como promotores de salud, situados en la Unidad de Salud. Asimismo, propone que el personal de salud coordine las acciones preventivas con las medidas y programas que se instrumentan desde el Programa de Atención a la Salud de la Adolescencia (PASA):

  • Coordinando interinstitucionalmente a través del Grupo de Atención Integral para la salud de la Adolescencia (GAIA).
  • Implementación con los Grupos de Adolescentes Promotores de la Salud (GAPS)

Con el objetivo de formar una red de apoyo para generar estrategias que disminuyan las relaciones violentas y el comportamiento de maltrato.

El Modelo se elaboró con un enfoque formativo a fin de desarrollar competencias psicosociales en la población adolescente y adulta, que propicie la modificación de ideas actuales y desarrolle una nueva interacción comunitaria y social basada en una cultura de paz.

La prevención de la violencia es tarea de todas y todos y, particularmente, el personal de salud es un factor importante para promover el cambio en las y los adolescentes, en la familia y en la comunidad.

Subdirección de Componentes Estratégicos de la Adolescencia, CeNSIA