Este trabajo es un proyecto de colaboración entre la OMS, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, y algunos países, principalmente aquellos de bajos y medianos ingresos, en donde más de la mitad de los fumadores del mundo viven y llevan la mayor carga del consumo de tabaco.

En México, la Encuesta Global de Tabaquismo en Adultos es el resultado del esfuerzo de distintas instancias de la Secretaría de Salud, particularmente de la CONADIC y del Instituto Nacional de Salud Pública, conjuntamente con organismos internacionales que aportan principalmente asesoría técnica y de recursos económicos.

Este esfuerzo se realiza por segunda vez en nuestro país (la primera se hizo en 2009), siendo México la primera nación de la región en levantarla dos veces. Sus resultados permiten conocer con gran precisión, la situación del consumo de tabaco en personas mayores de 15 años, así como el número de hombres y mujeres no fumadoras expuestos al humo de tabaco.

La muestra total para este trabajo estuvo compuesta por 17,765 hogares, en cada uno de ellos se seleccionó un individuo de manera aleatoria para realizar la encuesta. La encuesta incluye un total de 14,664 entrevistas individuales completas, con una tasa global de respuesta de 82.7%.

La tasa de respuesta de los hogares general fue de 87.0% (81.4% urbana, 94.1% rural); la tasa de respuesta individual general fue 95.1% (93.2% urbana, 97.2% RURAL).

Este informe presenta los hallazgos principales y las implicaciones políticas y recomendaciones de la GATS México 2015 y proporciona un resumen comparativo entre las dos rondas (GATS México 2009 y 2015).

Los datos relevantes encontrados nos permiten establecer que el consumo de tabaco en adultos se mantuvo sin cambios, con las mismas prevalencias; que sigue siendo mayor la proporción de quienes fuman de manera ocasional en contraste de quienes lo hacen diario y que los fumadores diarios consumen menos cigarros manufacturados cada día, en contraste con 2009.

Asimismo, se observó una disminución significativa de la exposición al humo de tabaco en edificios públicos principalmente de sedes de gobierno y restaurantes, sin embargo, esto no ocurre así en lugares y sitios en los que acude principalmente la juventud de nuestro país, como son bares, centros nocturnos y universidades, en donde la exposición al humo de tabaco se mantuvo elevada.