En su resolución 64/255, 1 de marzo de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el periodo 2011-2020 «Decenio de Acción para la Seguridad Vial», con el objetivo general de estabilizar y, posteriormente, reducir las cifras previstas de víctimas mortales en accidentes de tránsito en todo el mundo aumentando las actividades en los planos nacional, regional y mundial.

Por ello, la Organización Mundial de la Salud lanzó el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020, con la finalidad de apoyar el desarrollo de planes de acción locales y nacionales y, al mismo tiempo, ofrecer un marco para favorecer actividades coordinadas a nivel mundial.

En ese sentido, con propósito de fomentar el desarrollo de una política multisectorial de largo plazo en seguridad vial, a partir de 2008 la Secretaría de Salud asumió un papel de liderazgo para reducir la elevada carga en salud que significan las muertes y lesiones por esta causa.

En el marco del lanzamiento del Decenio de Acción para la Seguridad Vial, los secretarios de Salud y de Comunicaciones y Transportes firmaron, el 12 de mayo de 2011, en presencia de representantes de instituciones públicas, privadas y sociales, la Estrategia Nacional de Seguridad Vial 2011-2020, alineada a los 5 Pilares de Acción del Plan Mundial por la seguridad vial de Naciones Unidas.

Aunado a ello, en el mes de abril de 2011, por gestiones de la Secretaría de Salud, el Senado de la República aprobó un Punto de Acuerdo promulgando la década 2011-2020 como el Decenio de Acción para la Seguridad Vial en México (Gaceta del Senado Abril de 2011).

Asimismo, en julio de 2011, la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), por unanimidad en la sesión de XLI de dicha Conferencia aprobó su adhesión a la Estrategia Nacional de Seguridad Vial 2011-2020 (Publicación oficial en Julio 12, 2011).

En abril de 2016, la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante su resolución A/70/L.44 sobre Mejoramiento de la seguridad vial, hizo suya la Declaración de Brasilia, que se desprende de la Segunda Conferencia Global de Alto Nivel en Seguridad Vial: tiempo de resultados y a través de la cual se ratificó el compromiso por avanzar en la consecución de las metas del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020.

En él destaca que a mitad del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020, a pesar de algunas mejoras en muchos países, en particular en los países en desarrollo, las muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico siguen siendo un importante problema de salud pública y de desarrollo que tiene amplias consecuencias sociales y económicas.

Por ello, hizo una invitación a los Estados Miembros y a la comunidad internacional a intensificar la colaboración a nivel nacional e internacional con miras a cumplir las ambiciosas metas relacionadas con la seguridad vial que figuran en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Para apoyar los esfuerzos de los decisores y profesionales en la materia, la Organización Mundial de la Salud desarrolló “Salve VIDAS: paquete de medidas técnicas sobre seguridad vial”, en el que se exponen una serie de medidas clave, basadas en evidencia científica, con amplias probabilidades de influir a corto y largo plazo sobre el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico.

Al respecto, la Secretaría de Salud Federal, a través del Secretariado Técnico del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (STCONAPRA), de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, ha implementado diversas intervenciones de seguridad vial, con base en el  Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 y la Estrategia Nacional de Seguridad Vial 2011-2020, sumando esfuerzos con todos los sectores involucrados en el mejoramiento de la seguridad vial, logrando estabilizar el número de muertos por accidentes de tránsito en nuestro país, sin embargo, aún hay un largo camino por recorrer.

Por lo anterior, el STCONAPRA reafirma su compromiso para promover intervenciones prioritarias dirigidas a intensificar la respuesta normativa en materia de seguridad vial, con miras a alcanzar las metas 3.6 y 11.2 de los ODS.