• En 2016 México alcanzó un máximo histórico de inversión rusa, con 1.9 millones de dólares.
  • Empresas mexicanas han invertido 24 millones de dólares en el periodo de 2007 a 2016 en Rusia.
  • La empresa rusa, LLK International, ha confirmado un proyecto de inversión derivado de la reforma energética, mismo que se encuentra en fase de implementación.

Moscú, Rusia. El día de hoy concluyó la gira de trabajo a Rusia que Paulo Carreño, director general de ProMéxico, llevó a cabo del 27 al 28 de noviembre. La visita, coordinada con el gobierno ruso, tuvo como objetivo diversificar exportaciones, identificar sectores y proyectos prioritarios de inversión para ambos países, consolidar una futura colaboración entre agencias de promoción de inversiones y comercio, así como mostrar las ventajas competitivas que tiene México ante el mundo, y que lo convierten en un socio clave para las empresas rusas.

La gira comenzó con una presentación del director general de ProMéxico a 30 empresarios rusos, a quienes les expuso sobre la competitividad en el país, las oportunidades para las compañías de dicha nación, el impacto de las reformas impulsadas por esta administración, la construcción de un panorama macroeconómico robusto y la consolidación de su participación como actor clave en la economía global, entre otros.

Posteriormente tuvo una reunión con representantes de la Cámara de Industria y Comercio de Rusia, la más importante del país, y que agrupa a más de 180 cámaras de comercio regionales, 200 uniones y asociaciones a nivel federal, 500 asociaciones de negocio de nivel regional y 50,000 empresas. Frente a ellos Carreño King refirió que la principal fortaleza de México es su gente (su “capital humano”); su experiencia en manufactura de media y alta tecnología; su vocación en temas de innovación, investigación y desarrollo; y su apertura comercial.

“Para México, el mercado ruso es uno de los más atractivos por su creciente poder adquisitivo. Actualmente, Rusia es la 12ª economía del mundo. Es también el 9º país con más consumidores a nivel global, con aproximadamente 146 millones de habitantes, lo que implica que nuestra relación comercial puede potenciarse aún más”, refirió.

Al respecto, el director general de ProMéxico dijo: “En 2016 alcanzamos un máximo histórico de inversión rusa en México, con 1.9 millones de dólares. Por nuestra parte, México ha invertido 24 millones de dólares en el periodo de 2007 a 2016 en dicha nación. Algunas de las empresas mexicanas más emblemáticas cuentan ya con presencia en Rusia, como Binbit, Gruma, Katcon, Kidzania, Mexichem y Nemak, por mencionar solo algunas”.

Carreño King también se reunió con Anna Belyaeva, directora ejecutiva del Centro Ruso de Exportaciones, y con Yury Babin, director de Relación con Inversionistas del Fondo Ruso de Inversiones Directas, con quienes abordó las oportunidades de fortalecimiento en comercio e inversión bilaterales entre ambas naciones.

“Hay una oportunidad que no me gustaría dejar de abordar: las cadenas globales de valor. Hay sectores donde ya existe esta complementariedad entre nuestras industrias, como lo son el sector aeroespacial, el automotriz, de autopartes y el petroquímico. Por ejemplo, Rusia es uno de los mercados automotrices más grandes en Europa. Si la tendencia continúa, será el mercado más grande en Europa en la próxima década. Así que fortaleciendo nuestras cadenas globales de valor en los sectores en los que nuestras economías son complementarias, robustecemos nuestras relaciones bilaterales.”

Asimismo, el director general de ProMéxico se reunió con representantes de la empresa de LLK International, la cual ha confirmado un proyecto de inversión derivado del volumen de la industria automotriz mexicana, mismo que se encuentra en fase de implementación. Las fortalezas que encontró la empresa en el país fueron su infraestructura y capital humano. El objetivo de la compañía es considerar a México como una base de producción para expandirse a otros mercados en el continente americano.

Entre las líneas estratégicas que trabaja ProMéxico hacia el mercado ruso está el incremento de atracción de inversión extranjera directa, posicionar a México en la comunidad inversionista rusa y apoyar a la internacionalización de empresas mexicanas en sectores como transporte, manufactura pesada, consumo y alimentos, así como concretar el proyecto de exportación de berries a la región e impulsar la promoción de la certificación Halal.

Al cierre de 2016, el intercambio comercial entre México y Rusia es de 1,481 millones de dólares con un crecimiento de 156% en los últimos 10 años. Del total de las exportaciones mexicanas a dicho país, 33% corresponde a autopartes, 7% a motores a presión, 6% a máquinas para construcción y 5% a teléfonos móviles, entre otros.

De acuerdo a datos de la Secretaría de Economía, entre 1999 y marzo de 2017 se tienen contabilizadas 79 sociedad con flujos de inversión desde Rusia hacia México, con un monto total de 11.7 mdd en dicho periodo.