Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor General Secretario de la Defensa Nacional.

Señor Almirante Secretario de Marina.

Señor Gobernador del Estado de Veracruz.

Integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Autoridades del Estado de Veracruz.

Muy distinguidas y distinguidos invitados a esta ceremonia:

Agradezco la oportunidad de estar con ustedes aquí, precisamente, en Veracruz, para acompañar a los integrantes de la Armada de México en esta histórica ceremonia.

Antes que nada, quiero reconocer la labor de nuestras Fuerzas Armadas por ser ejemplo de honor, deber y lealtad.

Si importar lo difícil que sea el desafío, los marinos, soldados y pilotos de México siempre han demostrado su compromiso con nuestro país y con el bienestar de las familias mexicanas.

Así lo hicieron ante el paso del Huracán Katia, cuando auxiliaron a la población afectada de aquí, de Veracruz, precisamente, con personal, vehículos y unidades de superficie para salvaguardar las vidas humanas.

Y también demostraron su valentía y solidaridad hace unas semanas a causa de los sismos que sacudieron el centro y sur del país.

Todos los mexicanos nos llenamos de orgullo por su invaluable esfuerzo para rescatar vidas en los momentos más críticos.

A todos ustedes, a todos quienes son parte de nuestras Fuerzas Armadas:

Como Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, quiero dejar hoy aquí, en Veracruz, como siempre lo he hecho, testimonio de gratitud y reconocimiento a la entrega cabal con honor y compromiso de cada uno de los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas.

México se los agradece y reconoce.

Así como les confiamos nuestras vidas ante desastres naturales, los mexicanos les confiamos, todos los días, la protección de nuestros mares.

Hoy, al encontrarme aquí, en Veracruz, al hacer este reconocimiento a nuestras Fuerzas Armadas, por su invaluable participación en ayudar a las personas que, repito, resultaron damnificados de los sismos que tuvimos en el mes de septiembre; en los huracanes que también se presentaron en distintas entidades federativas, es ocasión para decir hoy, aquí, en Veracruz, y afirmar, y nuevamente, y ante mi absoluta convicción, y ante la instrucción que he dado, que la Policía Militar y la Policía Naval que han venido prestando labores de seguridad y de apoyo a la población para su seguridad aquí, en Veracruz, se habrá de mantener.

Policía Militar y Policía Naval seguirán teniendo tareas para la seguridad de los veracruzanos.

Desde junio de este año, la Secretaría de Marina ha retomado su papel como la máxima autoridad marítima nacional, con la misión de garantizar un transporte marítimo seguro, protegido y eficiente.

Estoy convencido de que la Secretaría de Marina cuenta con la capacidad operativa y, sobre todo, con el profesionalismo de sus marinos para desempeñar con éxito esta importante tarea.

Para apoyar su noble misión, estamos dotando a la Armada con más y mejores unidades de superficie, que les permitirá cuidar de nuestras zonas marinas.

La Patrulla Costera Chichen Itzá, que hace un momento abanderé, es ejemplo de este respaldo.

Estoy seguro de que esta embarcación sabrá cumplir con el compromiso de salvaguardar la integridad de los mexicanos y la seguridad de nuestro mar territorial.

A la fecha, hay que decirlo, tenemos 10 patrullas costeras; ocho de las cuales se han entregado en esta Administración.

Hace poco más de 100 años aquí, en Veracruz, los marinos de nuestra Nación nos dieron una lección de entrega, coraje y lealtad, al hacer frente a la invasión extranjera.

El Comodoro Manuel Azueta actuó con firmeza para defender nuestra Nación y nuestra soberanía, sin importarle la desventaja numérica de sus tropas.

En reconocimiento a su invaluable participación en la Gesta Heroica de 1914, este Buque de la Armada de México fue bautizado con su nombre.

Durante más de 40 años el Mazueta, como lo llaman con cariño los veracruzanos e integrantes de la propia Armada de México, ha cumplido con una invaluable misión: servir a los mexicanos, ya sea como Buque Escuela, donde se formaron los cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar, o como Buque Patrulla, que vigila nuestros mares el Manuel Azueta ha sido testigo de la transformación de nuestra Armada.

No ha habido un mejor lugar para que este Buque continuara sirviendo a la Patria que las costas veracruzanas, donde permanecerá para siempre como un imponente vigía.

Ahora, su misión será proteger la riqueza natural de nuestros mares y seguirá siendo ejemplo para todos los mexicanos de los más altos valores que guían a nuestros marinos.

De hoy en adelante, el casco del Buque Azueta servirá de protección a los majestuosos arrecifes naturales que se encuentran aquí, en Veracruz.

Este proyecto es también un respaldo a las familias mexicanas que viven de brindar servicios en nuestros mares.

A quienes se dedican a la pesca sostenible, al ecoturismo y, por supuesto, al buceo táctico y deportivo, recuerdo las palabras de quien es Presidente de la Asociación de Buzos de Baja California, cuando allá se vertió el Buque Uribe 121, hace dos años, decía: Bucear en un barco hundido es como meterse a una cueva o explorar un bosque. Es una adrenalina muy grande ir recorriendo su estructura de arriba abajo, conocer su profundidad y ver crearse la vida.

Como nos ha compartido aquí el propio Gobernador, que ha podido bucear en los varios arrecifes que están frente a Veracruz y, también, en otro buque hundido.

Estoy seguro de que los buzos veracruzanos, nacionales e internacionales, comparten esta misma emoción, y que en los siguientes meses veremos llegar a miles de visitantes a estas costas.

Estamos impulsando esta importante actividad porque es vital para nuestra economía y porque nos enseña a usar de manera responsable nuestros recursos marinos.

Invito a todas y todos los mexicanos a disfrutar de la extraordinaria belleza de nuestros mares; y, sobre todo, a aprender a protegerlo, porque es nuestro legado para las futuras generaciones.

Señoras y señores:

Agradezco el trabajo que aquí, de forma coordinada, ha tenido la Secretaría de Marina con la Secretaría del Medio Ambiente, por su valioso esfuerzo para impulsar el desarrollo sostenible de nuestros mares.

El acto que hoy presenciaremos nos debe motivar a seguir trabajando para preservar nuestra increíble biodiversidad, al mismo tiempo, que impulsamos la economía de las familias mexicanas.

El Buque Manuel Azueta quedará para la posteridad, continuando con su labor de proteger las costas veracruzanas, y recordándonos la importancia de cuidar el medio ambiente para el desarrollo de nuestra Nación.

Muchísimas gracias.