-MODERADORA: Queda en uso de la palabra la Secretaria de Salud, doctora Mercedes Juan López.

-SECRETARIA MERCEDES JUAN LÓPEZ: Buenos días tengan todos ustedes.

Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; señora Angélica Rivera de Peña, Presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema Nacional DIF.

Muchísimas gracias por estar con nosotros en este Día Mundial de la Salud.

Agradezco también, la presencia del Gobernador Constitucional del Estado Aguascalientes, Presidente de la CONAGO, ingeniero Carlos Lozano de la Torre; del doctor Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno del Distrito Federal; así como del Gobernador de Yucatán.

Muchísimas gracias a todos los integrantes de la Mesa de Honor.

Señoras y señores.

Muchas gracias por acompañarnos a los medios de comunicación.

Muy especialmente agradecemos la presencia también, de representantes de los sindicatos de los trabajadores y del licenciado Joel Ayala, Presidente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado.

A todos los exsecretarios de Salud que nos acompañan; a todos los legisladores; muchas gracias a todos los trabajadores del INDRE que se encuentran aquí con nosotros esta mañana.

Es un honor, señor Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto, que nos acompañe en la conmemoración del Día Mundial de la Salud, instituido hace 66 años, en ocasión del surgimiento de la Organización Mundial de la Salud.

El tema de este año: Pequeñas Picaduras: Grandes Amenazas, hace referencia a las enfermedades transmitidas por vector, a las enfermedades que nos invita a reflexionar sobre los posibles daños a la salud de estos vectores que generan y qué tendríamos que hacer si no los controlamos.

Cada año, en el marco de esta ceremonia, el Consejo de Salubridad General también reconoce a quienes se han destacado por sus aportaciones en favor de la salud de los mexicanos, otorgando la condecoración Eduardo Liceaga y los Premios al Mérito en Salud.

Mis más sinceras felicitaciones y mi reconocimiento a los galardonados.

Los vectores representan grandes amenazas para la salud de la población pues son capaces de transmitir enfermedades como el paludismo, el dengue, la oncocercosis, o la enfermedad de Chagas, entre otras.

En el combate de enfermedades transmitidas por vector, México cuenta con dos experiencias exitosas, que yo quisiera destacar, que han sido resultado del trabajo de muchos años de todas las personas que trabajan en el Sistema de Salud.

Son, fueron acciones preventivas de control y tratamiento, así como de participación comunitaria de los tres órdenes de Gobierno y de los organismos internacionales.

La primera. Es la política de certificación de áreas geográficas que han logado eliminar la transmisión del paludismo.

Y la segunda. La próxima certificación de la eliminación de la transmisión de la oncocercosis.

Sin embargo, ahora nos enfrentamos al cambio climático.

La Organización Mundial de la Salud considera que ésta es una amenaza emergente para la salud pública, ya que, solamente doy un ejemplo, existe evidencia científica de la relación directa entre la tasa de incidencia de dengue y el incremento de la temperatura y la humedad. Por lo que México ha propuesto que las medidas de adaptación en salud sean consideradas un elemento clave en la estrategia de cambio climático.

En este sentido, se ha desarrollado e implementado el Atlas de Riesgos Sanitarios, el cual permite identificar espacialmente los puntos o áreas de riesgo sanitario, y ligarlos a la información en salud relacionada con el cambio climático.

El Programa Mexicano de lucha contra el dengue es, actualmente, un referente en América Latina por la calidad de sus sistemas de vigilancia epidemiológica y entomológica.

En estas semanas se llevan a cabo en todo el país las jornadas intensivas de lucha contra el dengue, y me permito destacar que México ha participado activamente en la investigación clínica para el desarrollo de la vacuna contra esta enfermedad.

Señor Presidente:

El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica, InDRE, por sus siglas, cuyas nuevas instalaciones nos ha hecho el honor de inaugurar, tiene una importancia estratégica en el combate de este tipo de enfermedades.

Constituye el principal punto de apoyo para el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, garantiza diagnósticos altamente confiables que permiten identificar los agentes causales de los brotes, epidemias o pandemias, así como emitir alertas tempranas en el contexto nacional e internacional, en apego al Reglamento Sanitario Internacional.

Este Instituto forma parte de la estrategia de seguridad nacional para responder a las emergencias biológicas de alta peligrosidad.

Está certificado como Laboratorio de Bioseguridad nivel 3.

Es parte de la Red de Laboratorios de Respuesta y Emergencia de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, e integrante de la Red Internacional de Respuesta de la Iniciativa de Seguridad Global en Salud, por lo que es un pilar fundamental de la política pública de prevención que usted ha establecido en el Plan Nacional de Desarrollo.

Aprovecho esta oportunidad para hacer un reconocimiento muy especial a todos los trabajadores del InDRE, quienes a lo largo de los años han demostrado un gran profesionalismo y compromiso con la salud pública en México.

Por otro lado, conviene destacar, también, que la calidad de los servicios de salud continúa siendo un reto significativo en la consolidación del acceso efectivo a los servicios de salud.

Quiero destacar que en 2013, por instrucciones del Presidente de la República, se fortaleció la infraestructura hospitalaria de todo el país con recursos del Seguro Popular por más de tres mil millones de pesos; con obra y equipamiento, hospitales y centros de salud. Y este año se continúa con esta política.

Hemos avanzado en la construcción de un modelo de atención para homologar criterios clínicos y operativos en los prestadores de servicios.

Sin embargo, persiste la necesidad de fortalecer la función de regulación de los servicios de salud públicos y privados, a fin de asegurar calidad y seguridad en los establecimientos de atención médica.

Señor Presidente.

En el marco del Día Mundial de la Salud, quiero hacer un reconocimiento a todas las instituciones del Sistema Nacional de Salud. Reiterar nuestro compromiso con usted como Sistema Nacional de Salud, por tener generaciones más sanas y alcanzar el México incluyente y próspero al que usted nos ha convocado y que todos deseamos.

Muchas gracias por su atención.

-MODERADOR: Interviene a continuación la representante en México de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud, doctora Maureen Birmingham.

-DRA: MAUREEN BIRMINGHAM: Muy buenas tardes a todos.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; señora Angélica Rivera de Peña, Presidenta del DIF Nacional.

Doctora Mercedes Juan, Secretaria de Salud de México; distinguidos integrantes del presídium; distinguidos participantes.

Señoras y señores.

Muy buenos días en este día tan especial.

Queremos felicitar especialmente al InDRE por sus nuevas instalaciones, por ser una institución robusta de alta tecnología y excelente personal calificado, siendo un referente para varias enfermedades en las Américas, incluyendo las enfermedades transmitidas por vectores.

En el mundo más de la mitad de la población corre el riesgo de contraer alguna de las enfermedades transmitidas por vectores. Mientras cada año más de mil millones se infectan y más de un millón mueren a causa de estas enfermedades.

Estas enfermedades son aquellas infecciosas propagadas por algunos organismos como insectos y caracoles que transportan virus, parásitos y bacterias a los seres humanos. Estas enfermedades son el dengue, la malaria, Chikungunya, y otros que pertenecen al grupo de enfermedades denominadas de rezago como la enfermedad de Chagas, fiebre amarilla, leishmaniasis, filariasis linfática, esquistosomiasis, enfermedad de Lyme, y la ceguera por oncocercosis.

Todas estas enfermedades son prevenibles, sin embargo, representan una alta carga de enfermedad y muerte, especialmente en las poblaciones más pobres, causando ausentismo escolar, empeoramiento de la pobreza, un impacto negativo en la productividad económica de los afectados y altos costos con sobrecargas en los sistemas de salud de los países.

En las Américas cerca de 106 millones de personas en 21 países viven en áreas de riesgo de padecer malaria o paludismo. Casi toda la población de 35 países de la región, a excepción de Canadá y Chile Continental, convive con el mosquito Aedes aegypti, capaz de transmitir los virus del dengue, Chikungunya y fiebre amarilla.

La fiebre amarilla está presente en 13 países de la región; 19 países de América tienen transmisión de la leishmaniasis; cuatro tienen filariasis, mientras que seis han controlado y están eliminando la oncocercosis

Casi todos los países tienen vectores conocidos como chinches o vinchucas que son los responsables de la transmisión de la enfermedad de Chagas.

La buena noticia es que la región de las Américas ha registrado recientemente grandes avances en la lucha contra estas enfermedades. Por ejemplo, los casos de malaria se redujeron en 60 por ciento y las muertes en 62 por ciento, entre 2000 y 2012.

Argentina, Belice, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México, Paraguay, se encuentran ahora en la fase previa a la eliminación de esta enfermedad malaria.

Pero, por otro lado, el dengue es un ejemplo de enfermedad transmitida por vector de gran relevancia negativa en términos de salud pública e impacto económico.

Hasta los años 70, las epidemias de dengue se reportaban sólo en nueve países, la mayoría del Sureste de Asia. Sin embargo, en las últimas décadas, América Latina se ha convertido en la región con las cifras anuales reportadas más altas en el mundo.

Aunque todavía no existe una vacuna contra el dengue, la OPS/OMS recomienda dos medidas para reducir el riesgo de contraerlo:

La primera medida es disminuir el vector a través del manejo integrado del vector y del ambiente para reducir criaderos en agua estancada cerca de las casas. En esta acción hay un rol importante del individuo, de la comunidad y de las autoridades.

La segunda medida para reducir el riesgo de dengue es disminuir la exposición al mosquito utilizando ropa adecuada que sirve como barrera ante la exposición de la picadura, el uso de repelente contra el mosquito y además el uso de mallas protectoras en puertas, ventanas, y aleros para impedir el acceso de los vectores en las viviendas.

Estas medidas requieren trabajo conjunto entre varios sectores: la comunidad, las familias y el individuo.

Además, existen factores externos y determinantes sociales, como el cambio climático, la migración, el aumento de tráfico aéreo y terrestre y la expansión periurbana descontrolada donde existen infraestructuras pobres, propicias, como viviendas inadecuadas, depósito de aguas sin protección, falta de saneamiento que ha facilitado también la reproducción y la expansión de algunos de estos vectores, y la propagación de las enfermedades.

Entonces, el Día Mundial de la Salud siempre desataca un tema muy importante de salud.

Este año el lema: Pequeñas Picaduras, Grandes Amenazas, protégete y protege tu entorno de los vectores que transmiten enfermedades, nos lleva a reflexionar sobre el rol, no sólo del Sector Salud, sino de nuestro rol como personas, familias, comunidades, en el control de vectores.

Nuestra Directora de la OPS/OMS, doctora Carissa Etienne, mencionó que nuestra región ha logrado muchos éxitos en el control de enfermedades transmitidas por vectores. Sin embargo, estos éxitos se ven amenazados por la expansión de los mosquitos y otros vectores en nuevos hábitats y por la aparición de la resistencia a insecticidas y medicamentos. Esta afirmación está acompañada de herramientas existentes para prevenir totalmente esas enfermedades.

El reto importante, es el trabajo en conjunto con socios y aliados de todos los sectores sociales y de desarrollo, para eliminar los determinantes asociados con estas enfermedades, en su mayoría de la pobreza.

Felicitamos a México, que es uno de los países de la región que ha demostrado un liderazgo para controlar y eliminar algunas de estas pandemias, como la malaria y la oncocercosis. Un ejemplo de trabajo coordinado de los programas de unidad estatal y Federal con la fortaleza de los equipos locales y el trabajo comunitario.

Hacemos un llamamiento a todos los sectores y México a participar activamente en esta lucha contra las enfermedades transmitidas por vectores. Pero también, las familias y comunidades mexicanas para protegerse y proteger su entorno de los vectores que transmiten enfermedades.

Muchas gracias por su atención.

-MODERADORA: Veremos, a continuación, un video con la semblanza de los galardonados.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADOR: Enseguida, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, hará entrega de nueve premios al mérito y una condecoración, todas en materia de salud; consistente en diploma, medalla y estímulo económico.

(ENTREGA DE PREMIO Y CONDECORACIÓN)

-MODERADORA: Interviene enseguida, la condecorada, doctora Raquel Gerson.

-DRA. RAQUEL GERSON: Señor Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto; señora Angélica de Peña Nieto.

Doctora Mercedes Juan, Secretaria de Salud; compañeros galardonados.

Señoras y señores.

Amigos todos.

Soy sólo la voz que transmite con sincero y modesto agradecimiento, a nombre de cada uno de los condecorados, reconocidos expertos en sus campos, honrados de recibir de manos de nuestro Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto, un especial reconocimiento a nuestra labor cotidiana.

Surge en cada uno, citar a Martín Luther King: Y tuve un sueño.

Se requiere de una tierra firme, amable que permita al visionario abrir oportunidades para lograr su desarrollo y conseguir lo posible de lo difícil.

A mis padres y abuelos que llegaron a este país sin conocer siquiera el idioma, México les permitió florecer y desarrollar sus capacidades. Ser, crecer, proyectarse y producir en esta noble tierra.

Grandes cambios y evoluciones de género se han experimentado en el devenir de los años. La profesión de la medicina se convierte en feminista. El número de mujeres inscritas en escuelas de medicina y programas de residencias médicas, ha aumentado dramáticamente.

Dice Beatrice Dautresme, arquitecta del proyecto Mujeres en la Ciencia, de la UNESCO: Las mujeres requieren ciencia y la ciencia requiere de mujeres. Sin embargo, las mujeres están subrepresentadas en posiciones líderes.

Este siglo verá un mayor número de mujeres convertidas en líderes en ciencia y en medicina. El éxito de centros académicos de salud se asocia de manera inexplicable al desarrollo de mujeres líderes.

El Hospital General de México ha sido el semillero de grandes médicos en nutridas especialidades, entre ellas, reconocida el campo de la oncología mexicana.

Fue ahí, ahora Hospital General de México, Doctor Eduardo Liceaga, a propósito de este premio, donde yo aprendí el arte de la medicina, acercarme al dolor humano para mitigar y ayudar al ser que sufre.

En esos tiempos vivía de todo intento de conseguir cualquier apoyo para obtener los recursos que podrían ayudar a alcanzar más y mejor vida. Ahora ya es diferente.

La medicina ha evolucionado a ser individualizada; los tratamientos se diseñan bajo un perfil personalizado; cada paciente es diferente; cada enfermedad es otra; cada persona tiene sus particularidades a nivel molecular, genético y epigenético.

La esperanza humana por encontrar alivio y compasión es buscada por aquellos que sufren. Un médico aprende este arte cuando sólo consigue afinar sus sentidos.

La medicina se sitúa en el área, ahora, de la era de la investigación transnacional. El paradigma actual se basa en llevar al lecho del paciente lo que se observa y se investiga en el laboratorio. Es así como se intenta conseguir el diseño de nuevos modelos, diagnósticos preventivos y terapéuticos.

La ciencia y medicina implican una vida de responsabilidad. Sólo asumiendo con honor esta responsabilidad se debe practicar la medicina.

Aumenta la complejidad en el panorama de salud pública, problemas nuevos y antiguos se incrementan, surgen innovadores sectores y en lugares inesperados.

La urbanización y globalización juegan un papel influyente en la transición demográfica y epidemiológica.

Las enfermedades crónicas y las desconocidas que emergen se tornan en un problema ominoso. La magnitud de este impacto en las economías y en las finanzas de cada país es sin precedente

Nuestro arsenal de tratamiento en realidad aún es limitado. La disponibilidad de cuidados médicos adecuados tiende a variar de manera inversa a las necesidades de la población a la que sirve.

La salud se aprecia como importante clave en el progreso socioeconómico de la Nación.

La buena salud provee la base para una vida productiva.

La atención primaria en el país, sin duda, es la mejor ruta para alcanzarla.

Para el cuidado de la salud, se requiere consolidar y facilitarnos la responsabilidad compartida entre sociedad y Gobierno.

Deseo agradecer a quienes amablemente apoyaron mi nombramiento para este reconocimiento:

A mis maestros de toda la vida.

Las instituciones que me permitieron crecer.

A mi sitio de trabajo el Centro de Cáncer ABC, en su estímulo de mantener excelencia y vanguardia.

Especial, a mis pacientes que de forma continua llevo en mi alma, cuya lucha y tesón me han inspirado en toda la vida. Mi gran admiración.

Gracias a todos ellos.

Un reconocimiento especial a mi familia. A mis cuatro hijos que vivieron en su crecimiento y formación la dedicación de un profesional en el arte de la medicina, siempre de la mano con el amor de su madre.

Señor Presidente:

Para mí, es una gran motivación recibir de sus manos este reconocimiento.

Muchas gracias.

Y puede decirle, como en el Himno de Octavio Paz: Hay que dormir con los ojos abiertos, hay que soñar con las manos.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)