La Unidad Canina proporciona apoyo de oficiales caninos y sus manejadores en diversos operativos que requieran la detección de estupefacientes, armamento, artefactos explosivos, papel moneda, búsqueda y rescate de personas, cadáveres e intervención en operaciones especiales cuando así sea requerido.

Colabora con otras áreas de la Institución u otras instituciones policiales de los tres órdenes de gobierno, a fin de realizar revisiones en centrales camioneras, aeropuertos, puertos marítimos, paqueterías, puntos de revisiones carreteros y en donde así sean requeridos.

A través de esta área, la Policía Federal implementa planes, políticas y estrategias para la crianza, selección, adiestramiento, capacitación y supervisión de las y los oficiales caninos. A su vez, aplica las políticas de cuidado, atención, alimentación y aprovechamiento de las capacidades de los oficiales caninos por parte de los manejadores, instructores y capacitadores, a fin de cumplir con los mecanismos de evaluación, certificación y registro.

La Unidad Canina tiene a su cargo la responsabilidad de capacitar y profesionalizar de forma permanente a sus manejadores caninos, para lograr su óptimo desempeño en cada una de las especialidades, como lo son la detección de estupefacientes, armas, artefactos explosivos, papel moneda, búsqueda y rescate de personas, localización de personas vivas y fallecidas, así como en otras operaciones.

Derivado de su experiencia y capacitación permanente, la Unidad Canina de la Policía Federal cuenta con reconocimiento nacional e internacional a cada una de sus especialidades. Por ello, mantiene fuertes vínculos de cooperación con instituciones homólogas nacionales y extranjeras, lo que le permite intercambiar conocimientos y brindar asesoría en la profesionalización y capacitación de unidades caninas.

Además, cuenta con personal médico veterinario zootecnista, que aplica esquemas de nutrición y atención veterinaria requerida por los oficiales caninos.