El Protocolo de Actuación de la Policía Federal sobre el Uso de la Fuerza tiene por objeto proveer parámetros y condiciones mínimas que permitan diferenciar técnicas, tácticas, armas y niveles de fuerza, atendiendo las circunstancias que se presenten, ya sea para aumentar o para disminuir el grado de intervención.

Objetivos:

  • Hacer cumplir la Ley;
  • Promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos;
  • Preservar o restablecer el orden y la paz públicos;
  • Mantener la vigencia del Estado de Derecho;
  • Proteger los bienes jurídicos tutelados;
  • Contrarrestar la resistencia de personas o de un grupo de personas, en caso de flagrancia o por mandamiento de autoridad competente;
  • Prevenir la comisión de hechos delictivos, y
  • Proteger la vida e integridad física de las y los integrantes, así como de terceros.

Las y los policías federales en todo momento deberán sujetar su actuación en el Uso de la Fuerza bajo los siguientes principios:

  1. Legalidad: regir su actuación a lo que la Ley específicamente le faculte, garantizando que el Uso de la Fuerza esté dirigido para lograr un objetivo legítimo.
  2. Necesidad: emplear el Uso de la Fuerza sólo cuando sea estrictamente indispensable e inevitable, para tutelar la vida e integridad de las personas o el objetivo legítimo que se busca, privilegiando de conformidad con las circunstancias del caso, los niveles del Uso de la Fuerza relacionados con la presencia policial y la verbalización.
  3. Proporcionalidad: hacer Uso de la Fuerza de manera adecuada y en la medida acorde a la agresión recibida o la resistencia encontrada y el peligro existente, aplicando un criterio de uso diferenciado y progresivo de la fuerza atendiendo a su necesidad, duración y magnitud.

Las y los policías federales, en el Uso de la Fuerza deberán sujetarse a lo siguiente:

  • Ejercer moderación y actuar en proporción de la agresión recibida o la resistencia encontrada y al objetivo legítimo que se busca;
  • Reducir al mínimo los daños y lesiones, así como respetar y proteger la vida humana, y
  • Proceder de modo que se presten, lo antes posible, asistencia y servicios médicos a las personas heridas o afectadas.

Consulta aquí Protocolo de Actuación de la Policía Federal sobre el Uso de la Fuerza