Con el paso del tiempo, las personas perdemos capacidades visuales y reflejos, por lo que se vuelve más complejo calcular con exactitud la velocidad y distancia  de los vehículos en el momento de tomar la decisión de cruzar la calle con seguridad.

Como peatones, las personas mayores tienen mayor posibilidad de fallecer al ser atropelladas, debido a que son más susceptibles a sufrir lesiones de gravedad y a que tienen menor capacidad de recuperación.

Las principales dificultades para las y los adultos mayores como peatones son:

  • Exceso de ruido en el ambiente, lo que no permite captar si se acerca un vehículo.
  • Dificultad para apreciar la velocidad de los vehículos.
  • Dudas para distinguir con certeza los colores de los semáforos.
  • Dificultad para cruzar calles anchas y con deficiencias en la iluminación.
  • Bordes de banquetas demasiado altos.
  • Problemas de orientación.
  • Obstáculos en las banquetas como maceteros, autos mal estacionados, etcétera.

Recomendaciones para evitar atropellamientos:

  • Cruzar por lugares adecuados y poner especial atención en utilizar pasos peatonales establecidos.
  • Prestar atención al tráfico; al caminar por la calle y cruzarla, deben utilizarse los cinco sentidos y en especial, la concentración.
  • Solicitar ayuda para cruzar la calle, si es necesario.
  • Esperar a que pasen los vehículos al cruzar la calle; no se debe tentar a la suerte al calcular mal la distancia y velocidad. Es preferible tener paciencia y no arriesgarse.
  • Utilizar ropa de colores vivos o un chaleco de alta visibilidad durante las caminatas.

Recomendaciones para adultos mayores al volante

El aumento de la esperanza de vida hace que se conduzca durante muchos más años. La desventaja para las personas mayores es que su experiencia no se compensa con la pérdida paulatina de las facultades que produce la edad.

Aunque generalmente son respetuosas con las normas de circulación, a consecuencia de la pérdida de sus capacidades psicomotoras, sufren un mayor número de accidentes.

Las personas mayores que han sufrido un deterioro de las capacidades psicomotoras importantes para conducir, como una disminución de la capacidad de atención o aumento en el tiempo de reacción, pueden tener más accidentes en situaciones complejas que requieren una respuesta rápida.

Cuando la circulación es estresante, pueden sentirse más nerviosas, por lo que las y los demás conductores deben ser respetuosos y comprensivos.

En situaciones donde hay tiempo suficiente para reaccionar, en el caso de los adultos mayores se presentan las mismas dificultades que las personas más jóvenes, por lo que hay que darles suficiente tiempo y no presionarles.

Aunque tomar la decisión de no conducir por posibles riesgos no es fácil, llega un momento en el que se debe reconocer que se han disminuido las facultades para responder a las necesidades de tránsito y dar el paso a otras opciones, como el uso del transporte público.

Factores que afectan la conducción de adultos mayores:

  • La visión: a medida que se envejece, se estrecha el campo visual, lo que dificulta medir con precisión el movimiento de otros vehículos. El problema se agudiza cuando se conduce de noche.
  • La audición: a las personas mayores puede costarles más trabajo reconocer o distinguir los sonidos y localizar su procedencia.
  • Los medicamentos: el 20% de las personas mayores de 65 años consumen diversos medicamentos diarios, lo que puede afectar las capacidades básicas para conducir con seguridad.

Consejos al manejar:

  • Siempre que sea posible, maneje en compañía, además de avisar a dónde va y cuál es la hora de regreso prevista.
  • Procure no manejar en condiciones climáticas adversas.
  • Evite horas pico y trayectos complicados.
  • Si es necesario el uso de anteojos o audífonos, acuda a revisiones periódicas, para verificar que los niveles de visión y audición son los óptimos.
  • Si consume medicamentos, consulte con su médico para saber si puede conducir.

¡La seguridad vial es una responsabilidad compartida!

Conoce la Guía para prevenir accidentes de tránsito en jóvenes

Fuente: Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes