• Debemos pensar y avanzar hacia la construcción de una nueva educación y una formación docente distinta a la que estábamos acostumbrados: Etelvina Sandoval.
  • La OEI reconoce la labor efectuada por los docentes para garantizar la educación de las nuevas generaciones: Xóchitl Patricia Aldana.

La Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) y la Oficina en México de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) pusieron hoy en marcha el Ciclo iberoamericano de encuentros con especialistas “La formación continua y el desarrollo profesional docente en el contexto de nuevas normalidades”.

El ciclo virtual tiene como objetivo impulsar la reflexión sobre la formación continua y el desarrollo profesional de docentes de educación básica y educación media superior, a partir de las experiencias y condiciones generadas por la pandemia por COVID-19, para generar recomendaciones orientadas a la reconfiguración de las políticas y programas en la materia.

Durante la inauguración del foro, la comisionada presidenta de Mejoredu, Etelvina Sandoval Flores, destacó que la sociedad mexicana está empeñada en construir un sistema educativo más justo, equitativo y con igualdad.

Dijo que la emergencia sanitaria no solo ha traído dolor e incertidumbre, sino también oportunidades para pensar y avanzar hacia la construcción de una nueva escuela, una nueva educación y “una formación docente distinta a la que estábamos acostumbrados”.

Destacó que hoy más que nunca las políticas y programas para la formación continua y el desarrollo profesional docente constituyen un punto fundamental para la mejora educativa, por lo que deben revisarse y reconfigurarse en este momento de transformaciones radicales en educación, con una visión de futuro.

Sandoval Flores manifestó que la comisión que preside apuesta por un trabajo colaborativo, para atender las características y necesidades de los estudiantes y de las maestras y los maestros en un marco de inclusión.

En su oportunidad, la directora y representante de la OEI en México, Xóchitl Patricia Aldana Maldonado, comentó que a partir de la declaratoria de emergencia sanitaria, los sistemas educativos de todo el mundo se enfrentaron a la ardua tarea de reaccionar para garantizar la seguridad de aproximadamente mil 500 millones de estudiantes, primero con la suspensión de clases y después con la implementación de acciones de educación a distancia que permitieran reactivar la oferta educativa de todos los niveles.

Señaló que esta crisis afectó directamente la cotidianeidad de más de 60 millones de profesores a nivel global, quienes tuvieron que modificar sus planeaciones, adaptar sus metodologías, estrategias didácticas a las condiciones de sus alumnos. Resaltó que actualmente 47% de los hogares en América Latina no tiene acceso a conectividad, hecho que pone en riesgo el ejercicio del derecho a la educación.

Reconoció la labor de los docentes de la región porque han respondido a lo solicitado por sus sistemas y han realizado acciones para garantizar la educación de las nuevas generaciones. Este nuevo contexto es una invitación obligatoria a repensar e innovar la educación continua y el desarrollo profesional docente, finalizó.

Al dictar la conferencia magistral “Formación continua y desarrollo profesional docente”, Francesc Imbernón, doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación y catedrático de la Universidad de Barcelona, España, resaltó que la formación para y con el docente sólo es útil si mejora el aprendizaje de los alumnos, el desarrollo profesional de las y los maestros y, sobre todo, a la escuela.

Aseguró que es necesario establecer políticas públicas que confíen en los maestros, los revaloren, los empoderen, los vean como profesionales, y que consideren el contexto social en que se desarrollan. “Hay que cambiar esas políticas reacias a creer en el profesorado. Hay que hacer al maestro factor de cambio”, subrayó.

Por otra parte, indicó que para avanzar hacia una nueva perspectiva de la formación es necesario transitar hacia una de tipo horizontal que potencie la colaboración, la interacción y el aprendizaje entre iguales, en el territorio o contexto específico en que laboran.

Afirmó que para cambiar la educación de un país es necesario imaginar nuevas estructuras organizativas y metodológicas, luchar para mejorar las condiciones laborales, transformar el contexto en el cual se desarrollan los docentes y establecer políticas que produzcan y alienten la innovación institucional y con ello el cambio constante. Cambiar la educación implica también cambiar el contexto en que se trabaja, reiteró.

Recomendó a maestros y estudiantes mantenerse cercanos y no caer en la “solitud”, en estos tiempos de pandemia. Hay que verlos como oportunidad para comunicarnos con los compañeros docentes y aprender juntos con ayuda de la tecnología. La formación se hace en comunidad, finalizó.

Esta primera conferencia magistral fue moderada por la comisionada de la Junta Directiva de Mejoredu, Silvia Valle Tépatl.