Los radiofármacos son medicamentos que contienen, entre otros ingredientes, formas radiactivas de elementos químicos denominadas radioisótopos. Según el tipo de radiación que produzcan esos radioisótopos, podrán utilizarse para diagnosticar o tratar varios problemas de salud. Sus aplicaciones van desde la obtención de imágenes de muchos órganos distintos, como el cerebro, el corazón, los riñones y los huesos, hasta el tratamiento del cáncer y el hipertiroidismo.

El tecnecio-99m es el radioisótopo más utilizado en medicina nuclear con fines de diagnóstico. Se emplea en más de 10 mil hospitales de todo el mundo para detectar cáncer, afecciones cardiovasculares y otras enfermedades crónicas y, a partir de ahí, iniciar un tratamiento.

Origen del tecnecio-99m

Hace más de 70 años se encontró un trazador interesante, pero no por sus características biológicas sino físicas: el tecnecio-99m (99mTc) . Es un radioisótopo que no existe en la naturaleza, fue creado por el hombre mediante tecnología, de ahí su nombre, deriva de la palabra griega technos, que significa sintético o artificial.

Entre sus principales características se encuentra su periodo de 6 horas, lo que lo hace adecuado para trazar metabolismos. Es un radioisótopo emisor de rayos gamma,  energía de fácil detección. Pero su característica más importante no reside en él mismo, sino en su “padre o raíz radiactiva”: el molibdeno-99 (99Mo). El tecnecio es “hijo” de un radioisótopo sintetizado en los reactores nucleares, el 99Mo (uno de los elementos conocidos como residuos de fisión). La ventaja que posee el tecnecio es su “padre o raíz”, dado que él es más perdurable, pues posee un período de 66 horas, diez veces más que su hijo. Este hecho llevó a desarrollar un equipo que hoy se conoce como “Generador de Tecnecio”. Mediante el mismo generador de tecnecio se puede disponer del radiotrazador, tanto a lado de un reactor, como en distancias de varios kilómetros. 

/cms/uploads/image/file/908117/getec.PNG

De tal manera que el tecnecio-99m se produce mediante el bombardeo del molibdeno 98Mo, con neutrones. El 99Mo resultante, decae con una semi vida de 66 horas, a un estado metaestable de Tc (la m significa metaestable). Este proceso permite la producción de 99mTc para fines médicos. Como el 99Mo es un producto de fisión del uranio-235 (235U), se puede separar de los otros productos de la fisión y usarse para generar 99mTc.

El tecnecio-99m (99mTc) al ser un isótopo radiactivo de tecnecio se utiliza como trazador en diversas pruebas de diagnóstico por imagen, incluyendo la gammagrafía y la tomografía por emisión de fotón único (SPECT).

El tecnecio-99m emite radiación gamma que puede ser captada por un detector de gamma o una cámara de gammagrafía para producir imágenes del interior del cuerpo. Como ya se mencionó, su vida media de aproximadamente 6 horas es lo suficientemente larga para permitir la realización de pruebas de diagnóstico, pero lo suficientemente corta para minimizar la exposición a la radiación del paciente.

Otra de las ventajas del tecnecio-99m es su versatilidad, ya que puede ser ligado a una variedad de compuestos que se dirigen a diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, el 99mTc-MDP (fosfato de metildifenilfosfonato) se utiliza para la gammagrafía ósea debido a su afinidad con el tejido óseo.

/cms/uploads/image/file/908107/TC3.jpg

Por otro lado, el 99mTc-sestamibi se utiliza en la gammagrafía de perfusión miocárdica y la gammagrafía paratiroidea, ya que este compuesto se acumula en el tejido miocárdico y las glándulas paratiroides.

/cms/uploads/image/file/908119/paratiroidea2.jpg

Cabe recordar que la medicina nuclear observa metabolismo, fisiología y procesos llevados a cabo por órganos. Por ejemplo, un proceso tumoral incipiente no genera cambios morfológicos, pero sí metabólicos ya que la célula se encuentra alterada. Lo que equivale a ver el inicio de una posible enfermedad.

Y es ahí donde interviene la experiencia del médico nuclear, pues él puede distinguir entre un proceso metabólico normal y otro anormal. Está capacitado para ver y distinguir entre un proceso fisiológico y uno patológico. Observa las imágenes y las traduce en procesos celulares, fisiología y metabolismo, para obtener un diagnóstico.

En la actualidad existe una amplia gama de radiofármacos para trazar gran parte de procesos metabólicos y fisiológicos. Por ejemplo, el MDP (un compuesto que posee fósforo), al unirse al tecnecio, permite trazar u observar la necesidad celular de fósforo. Eso significa que una célula ósea, cuyo metabolismo necesita fósforo, seleccionará esta molécula para la síntesis de hidroxiapatita (base de la estructura ósea). La imagen que devolverá la cámara gamma será un mapa de necesidad de fósforo por parte del hueso. Esto representa una gran diferencia entre los estudios tradicionales de rayos X (tomografía computada o resonancia), en tanto que los estudios de medicina nuclear develan lo invisible a los métodos tradicionales, llamados anatómicos o morfológicos.

Como con cualquier procedimiento que implique radiación, el uso de tecnecio-99m debe ser administrado con precaución, asegurándose de que los beneficios para el paciente superen los posibles riesgos. Es importante recordar que las dosis de radiación deben ser lo más precisas para alcanzar el objetivo clínico.

/cms/uploads/image/file/908327/9-jul--Tecnecio-99m.jpg

Radiofármacos en el ININ

/cms/uploads/image/file/908108/TC1.jpg

La investigación en radiofármacos para el cuidado de la salud humana comenzó a desarrollarse rápidamente y, a inicios de 1960, el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) comenzó la investigación y generación de radiofármacos en la Planta de Producción de Radiofármacos (PPR). En ese momento, el principal producto era el yodo-131.

Para 1964 se desarrollaron 10 diferentes complejos llamados núcleo-equipos, para la preparación de radiofármacos inyectables marcados con tecnecio-99m (99mTc), el cual, como ya lo destacamos, es considerado como el radionúclido ideal para la obtención de imágenes diagnósticas en medicina nuclear.

El proceso para la generación de un radiofármaco es sencillo, mediante un radionúclido “padre” de vida relativamente larga (emite radiación más tiempo) como el molibdeno (99Mo), se obtiene un radionúclido “hijo” de vida media corta el 99mTc.

Los radiofármacos que se preparan en la PPR del ININ permiten realizar alrededor de 300 mil estudios de diagnóstico al año y son fundamentales en el tratamiento de una gran variedad de enfermedades.

/cms/uploads/image/file/908120/viales_radioframacos.PNG

________________________________________________________________

Por Centro de Documentación y Divulgación Científica (CDDC), con investigación de Claudio Fernández Ortega del CDDC.

Fuentes consultadas

  1. OIEA (2023). ¿Qué son los radiofármacos? Recuperado el 5 de julio, 2024, de: https://www.iaea.org/es/newscenter/news/que-son-los-radiofarmacos#:~:text=El%20tecnecio%2099m%20es%20el,de%20ah%C3%AD%2C%20iniciar%20un%20tratamiento.
  2. Enula (2018). ¿Cuáles son las principales características y ventajas del Tecnecio-99m? Recuperado de: https://enula.org/2018/02/cuales-son-las-principales-caracteristicas-y-ventajas-del-tecnecio-99m/
  3. Universidad de Navarra (2024). Tecnecio 99m. Recuperado el 5 de julio, 2024, de: https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/tecnecio-99m
  4. Olmo, M. (2009) Tecnecio-99m. Recuperado el 5 de julio, 2024, de: http://hyperphysics.phy-astr.gsu.edu/hbasees/Nuclear/technetium.html
  5. Garza Vielma, E. (2018) Sustancia activa de la medicina nuclear. Apps nucleares. Año 4 (enero-junio) p.26-28- Recuperado el 5 de julio, 2024, de: http://https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/290556/APPS_NUCLEARES_7_web.pdf