En las regiones áridas y semiáridas, la escasez de forraje se agrava y los animales no se alimentan correctamente pues pierden peso, tienen bajo desempeño reproductivo y poca producción en general. Para hacer frente a este problema, los productores utilizan los residuos de cosecha como alimento para los animales, sin embargo, son de bajo valor nutritivo.

Como alternativa, se recurre al establecimiento de cultivos forrajeros, tales como el maíz y el sorgo, para aprovecharlo en la época crítica, pero el patrón de distribución de las lluvias, junto con la presencia de heladas en octubre, deja poco margen para la producción de forraje. Por lo que el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias se dio a la tarea de buscar alternativas que permitan producir forraje en un período corto de tiempo en condiciones de baja disponibilidad de agua.

Una alternativa ante el escape a la sequía, bajos requerimientos de agua, precocidad y buen valor nutritivo, es el cultivo de mijo perla que constituye una buena opción para producir forraje. El mijo perla tiene diversas ventajas como tolerancia a la salinidad, a la sequía en condiciones de temporal, eficiencia en el uso del agua en condiciones de riego, alto rendimiento de forraje por hectárea -ya que permite varios cortes-, y sobre todo un buen valor nutritivo que no acumula sustancias toxicas dañinas al ganado.

El mijo es de crecimiento anual, se utiliza para producir grano, forraje y para doble propósito, perla es el que más se asemeja al maíz o sorgo, por su altura de planta, forma de panícula, rendimiento y usos que se dan al forraje. Se produce en un rango amplio de temperaturas mínimas y máximas en el Altiplano, Zona Media y en la Planicie Huasteca.

Existen muchas variedades con características diferentes entre sí, las variedades forrajeras precoces producen con 250 milímetros de lluvia, y las intermedias y tardías con 350 milímetros durante su ciclo de cultivo, y se desarrollan mejor en suelos francos ligeros (arenosos) o de migajón.

Cada planta de mijo perla puede producir de cuatro a seis hijuelos, y si la humedad y temperatura del suelo son adecuadas pueden hacerse dos o tres cortes de forraje en el año. Una característica más rendidora que en maíces y sorgos.

La altura de planta varía de 2.0 a 4.0 metros dependiendo de la humedad disponible. Las variedades forrajeras producen panículas más pequeñas que las variedades para grano, pero bajo condiciones especiales como una fecha de siembra tardía, las variedades forrajeras pueden también producir panículas grandes.

El INIFAP en San Luís Potosí ha evaluado variedades de mijo perla para grano, forraje y doble propósito introducidas del Instituto Internacional de Investigaciones en Cultivos de Zonas Semiáridas Tropicales (ICRISAT), ubicado en la India. Estas variedades se encuentran inscritas en el Catálogo Nacional de Variedades Vegetales (CNVV) del Sistema Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS).