Tanto en México como en el mundo, la mayoría de los yacimientos petroleros se encuentran en rocas sedimentarias, las cuales se encuentran en estratos o capas terrestres sucesivas con edades y características geológicas distintas. Por medio del modelo sedimentario se determina la distribución y calidad de esas rocas.

El desarrollo de modelos sedimentarios incluye la identificación y caracterización de facies y ambientes de depósito (clásticos, carbonatados o mixtos), la definición de sus geometrías, su distribución y arquitectura en el tiempo y en el espacio. Estos modelos tienen un flujo de trabajo basado en una aplicación metodológica, que se puede trabajar de manera integral o modular, dependiendo de los objetivos específicos de los proyectos, de la solución tecnológica requerida y del tipo y cantidad de información con que se disponga, desarrollando así un producto y servicio a la medida de las necesidades del cliente.

Esta metodología, aplicada por el IMP, permite a especialistas de diferentes áreas como bioestratigrafía, estratigrafía, sedimentología, petrofísica e interpretación sísmica, encabezados por el maestro en ingeniería petrolera y gas natural, José Gregorio Martínez Osorio, elaborar modelos sedimentarios confiables y bien calibrados; de vital importancia en la fase exploratoria de los campos, ya que permiten inferir la presencia o ausencia de facies sedimentarias asociadas al sistema petrolero. En la fase de producción, un correcto modelado permite definir con mayor precisión la distribución y los límites de los yacimientos y de esta manera ofrecer certeza y confiabilidad en la toma de decisiones.

Si bien esta metodología es aplicada, igualmente, por empresas multinacionales como Grupo Petricore, Schlumberger Limited (SLB), Halliburton, Core Laboratories (CoreLab) o instituciones académicas, nuestra diferenciación con respecto a la competencia toma sentido gracias al potencial de nuestros laboratorios altamente especializados, que permiten realizar diversos análisis como los granulométricos, Difracción de rayos X (DRX), Fluorescencia de rayos X (FRX), Catodoluminiscencia (CL) y Microscopía Electrónica de Barrido (MEB).

Estos estudios son útiles en la aplicación de técnicas de interpretación vanguardistas tales como Quimioestratigrafía y Diagénesis Estructural, con el fin de enriquecer la caracterización sedimentológica y los modelos resultantes de plays, aplicados tanto en un campo petrolero específico, como en una cuenca; ofreciendo así servicios de gran valor agregado para la industria.

La estratégica colaboración de laboratorios como el de Caracterización de Materiales Sintéticos y Naturales, de Geoquímica y del Centro de Tecnologías para Exploración y Producción (CTEP), permite entregar al cliente productos de alta calidad, con el fin de tomar las mejores decisiones sobre perforación de nuevos pozos o trayectorias de estos; así como en el desarrollo de los campos productores.

Como solución tecnológica, esta metodología ha permitido realizar diversos estudios estratigráficos y sedimentológicos tanto para Petróleos Mexicanos (Pemex) como para diferentes operadores y órganos reguladores de la industria petrolera nacional.

Por ejemplo, la operadora China National Offshore Oil Corpotation, CNOOC, solicitó la caracterización de la Formación Wilcox, ubicada en el subsuelo del Área Perdido en el Golfo de México, en la frontera norte de nuestro país con Estados Unidos, donde se realizaron estudios sedimentológicos en núcleos de pozos que se extrajeron de dicha formación geológica, considerando el origen y distribución de sedimentos, así como la evolución de la porosidad. Para ello, se establecieron tres etapas de trabajo consistentes en el análisis de núcleos de pozos, descripción petrográfica y análisis diagenético de secciones delgadas; así como la evaluación del medio poroso de su sucesión sedimentaria.

Recientemente, y en conjunto con la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se estudiaron las características sedimentológicas y las propiedades petrofísicas y de flujo de fluidos en muestras de núcleo de pozos y de afloramientos geológicos de sucesiones sedimentarias jurásicas, ubicados en los estados de Hidalgo, Puebla y Veracruz, dentro de la Cuenca Tampico-Misantla.