En México, el trabajo con madera es una tradición ancestral que incluye su utilización con varios fines; engloba instrumentos musicales, miniaturas, muebles, máscaras, esculturas, utensilios de casa y cocina, y piezas de almacenaje, por mencionar algunas, elaborados con técnicas como el torneado, el tallado y el labrado.

Las maderas utilizadas en la manufactura de estos productos dependen de su disponibilidad en cada región. Las más abundantes son el pino, el mezquite, el ahuehuete, el cedro blanco, la parota, el bocote, el nogal y el encino. Sin embargo, para el caso de piezas más finas, los artesanos hacen uso de ricas y exóticas maderas como la caoba, el lináloe, el huanacaxtle, el guayacán y el tzalam.

Apoyar su producción, promover su adquisición y difundir su uso contribuye a la permanencia de los pueblos originarios, de las tradiciones y la cultura de nuestro país, así como a la generación de oportunidades para los artesanos y artesanas que encuentran su sustento en esta actividad.