El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2018 presentado, recientemente, por el Secretario de Hacienda y Crédito Público José Antonio Meade al H. Congreso de la Unión refiere un gasto estimado en pensiones para el 2017 de $754.6 mil millones de pesos y $793.7 mil millones para el 2018.

Las principales razones de dicho aumento se derivan del rápido crecimiento de trabajadores en edad de retiro y el  incremento en la esperanza de vida de los mexicanos. El país está envejeciendo, lo cual representa un reto para las pensiones en general, pero especialmente para los sistemas tradicionales de reparto.

Fue el reconocimiento de que se avecinaba una importante transformación demográfica del país lo que llevó al cambio de la Ley del Seguro Social (IMSS) en 1995 y la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio del Estado (ISSSTE) en 2007, además de las reformas de los sistema de pensiones del IMSS (Régimen de Jubilaciones y Pensiones –RJP-), Comisión Federal de Electricidad y más recientemente el de PEMEX.  Cabe recordar, sin embargo, que la inmensa mayoría de las pensiones que se pagan hoy en día se realizan bajo las reglas de los anteriores esquemas de pensiones de Beneficio Definido que, como se sabe, contiene un subsidio presupuestal muy significativo.

El Gobierno Federal es quien financia las pensiones otorgadas al amparo de la Ley del Seguro Social 73, pagadas a través del IMSS. Cada pensión generada bajo la Ley 73 representa para el Gobierno Federal un compromiso de pago que podría extenderse durante varias décadas. En estos casos, el Gobierno Federal no sólo debe solventar las pensiones durante el resto de la vida del pensionado, sino que también debe seguir pagando las pensiones a las que tengan derecho sus beneficiarios. Lo mismo ocurre con otras instituciones.

La denominada “Generación de Transición” crece rápidamente y lo hará aún más en los próximos años conforme el porcentaje de la población en edad de retiro vaya creciendo.

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En los últimos 17 años el número de pensionados bajo los sistemas anteriores de reparto del IMSS y del ISSSTE se ha duplicado, mientras que el gasto en pensiones ha incrementado a una tasa anual promedio de 12%.

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Derivado del rápido aumento de los pensionados IMSS e ISSSTE del régimen pensionario de reparto, el gasto en pensiones en relación con el gasto total del sector público ha tomado cada vez más relevancia, sobre todo en los últimos 6 años; lo mismo sucede como proporción del gasto corriente.

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Con respecto a su composición, el gasto en pensiones de los afiliados al IMSS representa la mayor proporción del gasto total para este rubro en 2017 (45.3%), le sigue el ISSSTE; Ramo 19, PEMEX y CFE.

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En el periodo señalado, el ISSSTE es la institución que más ha aumentado su participación en el gasto pensionario total, al pasar de 17% (año 2000) a 31% (en 2017).

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Si bien en los últimos años se han realizado importantes reformas estructurales a los diferentes esquemas de pensiones de Beneficio Definido, el pago de las pensiones de la “Generación de Transición” mantendrá una tendencia ascendente en el presupuesto. Si bien, la edad promedio del grupo es de 52 años, hay miembros de la Generación de Transición que aún no rebasan los 40 años (la moda de la población es de 44 años). En este sentido, es previsible que en las siguientes dos décadas se genere un número creciente de pensiones al amparo de las anteriores leyes de Beneficio Definido.

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En resumen, el país seguirá enfrentando el reto de financiar un gasto creciente en las pensiones de la Generación de Transición (del IMSS, ISSSTE, IMSS-RJP, PEMEX, CFE, Banca de Desarrollo, Fuerzas Armadas, etc). A pesar de que la mayoría de ellos ya han sido reformados, en los siguientes años generarán una mayor presión fiscal derivada del creciente flujo de pensionados y de los beneficios que estos sistemas ofrecen.

Más aún, existe un cúmulo de sistemas de pensiones a nivel local, patrocinadas por gobiernos estatales y universidades públicas, de los cuales pocos cuentan con las reservas necesarias para hacer frente a sus pasivos contingentes.

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