En este Diagnóstico se responden cuestionamientos tales como: ¿Está funcionando el sistema? ¿Se van a cumplir los objetivos planteados? ¿Hay que llevar a cabo modificaciones importantes para lograrlos? ¿Cuál es el riesgo de no hacerlo? 

A pesar de sus innegables avances, el SAR enfrenta una serie de desafíos que requerirán de acciones decididas. El objetivo de este texto es describir brevemente los principales retos del sistema considerando que el principal objetivo de los esquemas de pensiones es proveer recursos suficientes para la jubilación. 

Es importante mencionar que no existe un “modelo único o perfecto” de sistema de pensiones. Por lo tanto, es prioritario evaluar cada reto y encontrar un consenso acorde con el contexto institucional y económico del país. Se describen a continuación once desafíos clave para mejorar al SAR.

1) El reto de elevar las aportaciones 

El monto de la aportación para el retiro es esencial para la acumulación de recursos en la cuenta individual del trabajador. Si las aportaciones son bajas, por definición y, aunque exista un sistema de pensiones que funcione adecuadamente, matemáticamente no es posible obtener un monto suficiente para alcanzar una tasa de reemplazo (TR) adecuada y una pensión digna en la vejez (que deberá financiar más años considerando el aumento en la esperanza de vida).(2)

En México, las aportaciones para trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se han mantenido desde que inició el sistema en un nivel de 6.5% del salario base de cotización; ésta es una tasa menor a la de otros países con esquemas de pensiones similares al mexicano.

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2)  El reto de incorporar a los mexicanos desde temprana edad al sistema

La población mexicana cuenta con un elevado número de jóvenes en la población que podrán contribuir a la actividad económica (el llamado “bono demográfico”). De ahí que es imprescindible que éstos se incorporen lo más pronto posible al mercado laboral y empiecen a cotizar a temprana edad. Un mayor número de años trabajando les permitirá acumular mayores recursos en su cuenta individual que, al ser reinvertidos con los rendimientos correspondientes, les proporcionará un mayor saldo acumulado y por ende una mejor tasa de reemplazo. 

3) El reto de elevar los niveles de densidad de cotización (3)

El mercado laboral mexicano está caracterizado por una alta intermitencia de trabajadores entre el sector formal e informal, la cual se traduce en que los trabajadores puedan no estar cubiertos por la seguridad social durante una buena parte de su vida laboral. Lo anterior reduce la posibilidad de alcanzar una pensión al disminuir el número de semanas cotizadas, así como en el monto acumulado ya que hay un menor número de aportaciones para conformar el saldo. 

Si se considera a los trabajadores que tuvieron al menos una aportación en los últimos 36 meses hasta el segundo trimestre de 2015, la densidad de cotización promedio es de 68.7% para los trabajadores afiliados al IMSS, en tanto que para los que se encuentran afiliados al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) es de 76.1%. Por otra parte, un análisis reciente con perspectiva desde el inicio del sistema muestra que la densidad de cotización promedio para los trabajadores afiliados al IMSS era de 44.4% en diciembre de 2013. 

4) La edad de retiro 

La edad a la que se retiran las personas es otro factor esencial de la tasa de reemplazo, ya que es una de las variables que determina el número de años que deberá financiar la pensión. En México, durante el periodo enero a junio de 2015, la edad promedio para el retiro de los cotizantes al IMSS fue de 60 años. 

En las últimas décadas la esperanza de vida se ha incrementado en todo el mundo y México no es la excepción, por lo que las necesidades de ahorro para sufragar la etapa del retiro también han crecido. Al respecto, cabe mencionar que un buen número de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) han incrementado la edad legal de retiro.

5) El reto de los rendimientos futuros en el SAR 

El régimen de inversión es el principal mecanismo para promover que los recursos de los trabajadores sean destinados a instrumentos y proyectos que otorguen rendimientos competitivos y así puedan acrecentar el saldo de su cuenta individual y consecuentemente su pensión. Desde la creación del SAR, el régimen se ha ido ampliando gradualmente, incorporando más activos con el fin de que la mayor diversificación de las inversiones permita un rendimiento mayor bajo un riesgo controlado. 

Aunque en México se ha ampliado gradualmente el régimen de inversión, resulta evidente que algunos de los límites vigentes, resultan ya insuficientes lo que limita a las AFORE las posibilidades para continuar diversificando y mejorando los rendimientos. 

6) El reto de reducir comisiones (4)

Las AFORE cobran comisiones por invertir los recursos de los trabajadores lo que incide en el saldo que el trabajador tendrá disponible para su pensión. Por este motivo, en los últimos años, la CONSAR se ha enfocado en lograr una disminución en las comisiones a fin de que el cobro sea justo y acorde, tanto con los gastos que está realizando la AFORE así como con lo que se cobra por este tipo de servicio financiero. De 2008 a la fecha la comisión promedio de la industria se ha reducido en cerca de 40% (en 70 puntos base). 

Debido a que los recursos han crecido de manera constante desde el inicio del SAR y que continuarán haciéndolo durante varios años, se considera que existe margen para continuar con el descenso de comisiones. 

7) El reto de aumentar la cobertura (5)

Dada la dinámica del mercado laboral, no todos los trabajadores cotizan al SAR (6 de cada 10 trabajadores de la población ocupada están en la informalidad, por lo que no tienen acceso a la seguridad social). Un buen número de trabajadores formales no se mantienen en este sector durante toda su vida laboral, ya que transitan entre la formalidad y la informalidad, siendo éste el principal factor que incide en la baja densidad de cotización y en la dificultad de los trabajadores para cumplir el requisito de semanas cotizadas. 

El alto grado de informalidad del mercado de trabajo provocará que una gran proporción de personas de 65 años y más que pertenecen a la generación AFORE, no alcancen los requisitos para tener derecho a una pensión en el actual sistema, sobre todo aquellos trabajadores de bajos ingresos. 

De la experiencia internacional se pueden recoger diversos mecanismos y herramientas que pueden ser útiles para incrementar la cobertura de un sistema de pensiones; por un lado, políticas que buscan incrementar el ahorro pensionario durante la vida laboral del trabajador (políticas ex ante); por el otro, las políticas que otorgan beneficios no contributivos a la población adulta mayor (políticas ex post).

8) El reto de fomentar la competencia (6)

Es importante considerar que el SAR no es un mercado tradicional; la existencia de las cuentas individuales surge no de un acto deliberado de los ahorradores, sino de una obligación legal. Por tanto, los ahorradores suelen no participar activamente en las decisiones sobre sus cuentas individuales pues se trata de un ahorro forzoso que sólo gozarán en el largo plazo. Aunque tienen noción de la propiedad sobre su cuenta individual, suelen no reaccionar ante los cambios en precio. Al no existir una verdadera disciplina de mercado por las características de esta industria, no todas las AFORE se ven obligadas a invertir los recursos de los trabajadores de la manera más eficiente ya que no enfrentan los costos de ofrecer rendimientos menores ni de cobrar más caro y ni proveer servicios de baja calidad. Por lo anterior, no todas incurren en gastos relacionados a mejorar el capital humano y con ello poder establecer mejores estrategias de inversión. 

Las consecuencias y riesgos del diseño de la organización industrial del sistema y falta de una competencia de mayor valor agregado entre las AFORE se traducen en costos para los trabajadores. En un estudio realizado por la CONSAR sobre los traspasos registrados, se encontró que de 2009 a 2014 se liquidaron 12,561,076 traspasos, muchos de ellos traspasos “negativos” y/o traspasos “generación 1973”. 


9) El reto de elevar el ahorro voluntario (7)

El ahorro voluntario es un elemento fundamental de los sistemas de pensiones; tiene como objetivo complementar el monto pensionario que se obtendrá del ahorro obligatorio previsional. Así, mediante ese ahorro adicional, los trabajadores incrementarán el saldo acumulado destinado a financiar su retiro y, en consecuencia, aumentarán su tasa de reemplazo. 

Pese al crecimiento registrado durante los últimos años, el ahorro voluntario representa tan sólo el 1.2 % de los activos netos del sistema a junio de 2015. Algunas posibles soluciones se resumen en el siguiente cuadro:

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10) El reto de preparar la fase de desacumulación 

El SAR se encuentra en plena fase de acumulación de recursos; sin embargo, en aproximadamente 10 años iniciará lo que se conoce como la fase de desacumulación, es decir, el momento en el cual se requerirán los recursos para financiar las pensiones. 

Para la mayoría de la gente resulta difícil evaluar y comparar las diferentes opciones de retiro; en general, los trabajadores no tienen los conocimientos suficientes para tomar una decisión. Aunado a esto, los asesores se encargan de promocionar los servicios de su compañía, por lo que la información proporcionada no siempre es objetiva, llevando a elegir un producto costoso. 

Por otra parte, en México las personas que cumplan los requisitos de acceso a una pensión únicamente tienen hoy disponibles solamente dos productos para el retiro: las rentas vitalicias y los retiros programados. En el caso de rentas vitalicias se observa un mercado poco desarrollado, lo que se traduce en que sólo cuatro aseguradoras ofrezcan estos productos, restringiendo la competencia en el sector. 

De ahí que conforme aumente el número de trabajadores de la generación AFORE cercanos al retiro, se vuelve más relevante el incluir una mayor gama de productos de retiro tales como combinaciones de rentas vitalicias y retiros programados, que podrían complementarse con los existentes hoy en día. 


11) El reto de promover y mejorar la educación financiera y la cultura previsional (8)

Las decisiones relacionadas con las finanzas y el retiro son complicadas para el común de la gente. Existe evidencia de que a pesar de parecer temas sencillos, inclusive individuos con un nivel de educación relativamente elevado, no toman buenas decisiones financieras. Se ha encontrado que una mayor educación financiera está relacionada con un nivel de ahorro más alto y mejores pensiones. Por ello, es preponderante promover una mayor educación financiera y previsional e involucrar más al trabajador con su cuenta individual y retiro. 

Existen temas importantes en el SAR, en donde se requiere una mayor educación financiera y cultura previsional por parte del trabajador para tomar decisiones adecuadas y contar con un mejor retiro. Entre ellos se encuentran: registro, rendimientos, comisiones, traspaso, retiro por desempleo estados de cuenta, ahorro voluntario, designación de beneficiarios, trabajadores independientes y retiro. 

Conclusiones 

Para enfrentar estos once desafíos y consolidar el sistema de pensiones, es imperante establecer un diálogo social y político para lograr los consensos requeridos. La CONSAR reitera su intención de sentar las bases para un intercambio constructivo de ideas y propuestas entre los diferentes actores relacionados con las pensiones en México. De esta manera, la institución mantiene su compromiso de consolidar un sistema de pensiones confiable e incluyente, pilar preponderante del patrimonio de los ahorradores para el retiro.

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(1) El presente texto se elaboró a partir del documento “Diagnóstico del Sistema de Pensiones
(2) El indicador idóneo para evaluar la pensión que recibe un individuo es la tasa de reemplazo (TR). El concepto de TR hace referencia a la relación entre el nivel de la pensión y cierto nivel de ingresos (por ejemplo el último salario); es decir, es el porcentaje que representa la pensión sobre el ingreso percibido por el trabajador.
(3) Un indicador frecuentemente utilizado para determinar la pensión que obtendrá un trabajador es la densidad de cotización, la cual se refiere al total de años cotizados como proporción del total de años laborados.
(4) Véase el blog sobre el tema de comisiones.
(5) Véase el blog sobre el tema de cobertura.
(6) Véase el blog sobre el tema de competencia.
(7) Véase el blog sobre el tema de ahorro voluntario en: 10 pesitos y Experiencias internacionales
(8) Véase el blog sobre el tema de educación financiera.