a) el monto de aportaciones obligatorias y voluntarias, b) los rendimientos, c) las comisiones cobradas por la administración de los recursos, d) la edad de retiro, e) la esperanza de vida , f) el salario, entre otros.1 La evolución de estos elementos determinará que la pensión sea más alta o más baja. 

Dentro de este conjunto de elementos, existe una variable que juega un papel fundamental en la pensión: la llamada “Densidad de Cotización” (DC). 

¿Y qué es la “Densidad de Cotización”? Es el tiempo que el trabajador, durante su vida laboral, cotiza al sistema de pensiones. La siguiente fórmula muestra cómo se calcula la DC en porcentaje: 

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Por ejemplo, si un trabajador ha estado en el mercado laboral durante 10 años pero solo cotizó al sistema de pensiones durante 5 años (posiblemente porque el resto del tiempo se desempeñó en un empleo informal en el que no cotizaba a un instituto de seguridad social), entonces su DC será de 50%:

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En el caso de trabajador que durante toda su carrera laboral cotiza a la seguridad social, éste tendrá una densidad de cotización de 100%:

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II. La importancia de la densidad de cotización en el SAR 

En el SAR, la densidad de cotización tiene una repercusión muy relevante en el monto de la pensión. 

En el Cuadro 1 se muestra el impacto hipotético que tendría en la pensión de un ahorrador promedio la modificación de cada uno de los factores que inciden en ésta: 2 

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Por tanto, entre más alta sea la DC mayor será el ahorro acumulado en la cuenta individual y mayor también la pensión que recibirán. Es decir, los trabajadores que tengan alta densidad de cotización (que hayan cotizado toda o casi toda su vida laboral a la seguridad social) ahorrarán más en su cuenta, a diferencia de quienes hayan cotizado poco y tengan, por tanto, menor DC. 

Para ilustrar mejor lo anterior veamos el Cuadro 2 (abajo). En el primer ejemplo se muestra el ahorro acumulado por un trabajador que cotizó al SAR la mitad de su carrera laboral (DC=50%)3. En el último ejemplo (DC=100%) el monto ahorrado por el trabajador a la edad de retiro se duplica como resultado de haber cotizado durante toda su carrera laboral.

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III. ¿Por qué se debe tener presente la DC? 

La Ley del Seguro Social establece dos requisitos para tener derecho a una pensión por vejez: tener 65 años de edad y haber cotizado un mínimo de 1,250 semanas a ese instituto (24 años aproximadamente). 

Los resultados de la reciente Encuesta de Trayectorias Laborales4 mostraron que existe una alta intermitencia laboral en México, donde los trabajadores ingresan y salen del mercado laboral formal (el cual les da derecho a la seguridad social) a lo largo de toda su vida laboral. El Cuadro 3 muestra distintos escenarios de densidad de cotización con base en la edad de ingreso al mercado laboral formal, es decir, el tiempo que permanece un trabajador en el mercado laboral hasta el momento de su retiro. 

Si un trabajador ingresa al mercado laboral formal a temprana edad, su “esfuerzo” de cotización al sistema de pensiones podrá ser más flexible, si bien siempre será lo óptimo mantenerse el mayor tiempo posible en el mercado laboral formal para poder acumular el mayor monto de recursos en la AFORE. 

Por el contrario, mientras más tarde se inicie la vida laboral se requerirá de una mayor densidad de cotización para cumplir el requisito de semanas cotizadas.

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IV.    Segmentos de la población con bajas densidad de cotización 

En México existen diversos segmentos de la población que cotizan poco o nada en el sistema de pensiones:
Trabajadores fuera de la formalidad. Actualmente, cerca de 22 millones de mexicanos de un universo de 50 millones en edad de trabajar cuenta con seguridad social y cotizan con cierta frecuencia al sistema de pensiones. Al respecto, recientemente la CONSAR y el INEGI dieron a conocer los indicadores surgidos de la Encuesta de Trayectorias Laborales 2015; los resultados señalan que en los últimos 5 años 40% de los encuestados tuvo acceso a la seguridad social en todos sus trabajos, 18% solo en algunos empleos y 42% no estuvo cotizando en el periodo.

Población no económicamente activa. Son personas que están en edad de trabajar pero que debido a condiciones particulares no tienen empleo en este momento pero tampoco están buscando desempeñarse en alguna actividad laboral. Como ejemplo, se puede mencionar el caso de algunas mujeres, quienes posterior a la maternidad deciden retirarse temporalmente de su empleo para dedicarse por completo al hogar. El periodo que permanecen inactivas disminuye el tiempo de cotización al SAR.5

Alta intermitencia entre la formalidad y la informalidad. También se deben tomar en cuenta a los trabajadores que durante su vida laboral cambian con elevada frecuencia de empleos formales a informales y viceversa, cuyas densidades de cotización ser verán inevitablemente afectadas por dicha intermitencia.

V.    Consideraciones Finales y Recomendaciones

Es fundamental que los ahorradores en el sistema de pensiones cobren conciencia de que el tiempo que permanezcan en el mercado laboral formal será determinante para alcanzar una pensión.
Los trabajadores deben dar seguimiento periódico al número de semanas que tienen cotizadas a la seguridad social con la finalidad de que al llegar a la edad de retiro laboral estén plenamente conscientes de los beneficios pensionarios a los que tienen derecho. (Para revisar las semanas cotizadas: http://www.imss.gob.mx/derechoH/semanas-cotizadas).

Dadas las características del mercado laboral mexicano, es posible que para ciertos aportantes al SAR, la densidad de cotización sea baja; para ellos, podría ser complicado alcanzar los requisitos para tener derecho a una pensión por lo que la única alternativa es ahorrar durante las “lagunas previsionales”.

Los trabajadores que por motivos de su actividad laboral no realizan aportaciones al IMSS pero desean seguir acumulando semanas de cotización a ese Instituto, lo pueden hacer bajo el esquema de contribución voluntaria.
Los trabajadores podrían también efectuar ahorro voluntario a sus cuentas de AFORE, lo que ayudaría a aumentar su ahorro pensionario. Para ello, la CONSAR ha establecido un conjunto de mecanismos que permiten hacerlo de forma fácil y sencilla

Es impostergable lograr un consenso entre los distintos actores para generar soluciones a los retos estructurales del sistema de pensiones, uno de los cuales es en general la baja densidad de cotización de los trabajadores.


1 Para un análisis detallado de este tema puede consultarse “¿Qué factores determinan mi pensión? Una visión sobre las tasas de reemplazo” que se encuentra en la sección “Como entender tu ahorro para el retiro (Blog)” de la página web de CONSAR:
2 Los supuestos son los mismos que los tomados en cuenta para elaborar los resultados del Cuadro 1, adicionalmente se incorporó el valor de la Unidad de Renta Vitalicia vigente al 16 de junio de 2016.

3 Los supuestos del ejercicio son los siguientes: trabajador que cotiza al IMSS con tres salarios mínimos vigentes en 2016, inicio en el mercado laboral a los 25 años, edad de retiro 65 años, comisión promedio vigente en 2016 de 1.06 por ciento, rendimiento de 4 por ciento real neto de comisiones, carrera salarial plana, cuota social vigente a junio de 2016.
4 En esta encuesta se recaban las diferentes características laborales de personas de 18 a 54 años que tuvieron alguna experiencia laboral de 2010 a junio de 2015. Para mayor información sobre dicha encuesta véase esta presentación.
5 En los resultados de Encuesta de Trayectorias Laborales 2015 se señala que el 85% de las mujeres que sólo tuvieron un empleo en el periodo de la encuesta (210-2015), al dejar dicho trabajo se dedicaron a realizar actividades domésticas en su hogar.

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