Existe abundante evidencia empírica que demuestra que inclusive entre individuos con un nivel de educación relativamente elevado, suele existir problemas de comprensión de temas financieros básicos. 

Es un hecho que a mayor a educación financiera, mayor es el nivel ahorro previsional y, por ende, mayores son las pensiones. El reto que enfrenta la CONSAR y las AFORE es la de promover una mayor educación financiera y previsional que se traduzca en un mayor involucramiento del trabajador con su cuenta AFORE. 

Los principales obstáculos para involucrar a los ahorradores con sus fondos de pensiones son:

  1. Nivel general de educación financiera y cultura previsional relativamente bajo. Existe un prejuicio de que lo financiero es complicado y por lo tanto el común denominador de la gente no se involucra como le convendría.
  2. Miopía financiera. Se vive al día y cuesta trabajo planear y visualizarse en el futuro.
  3. Inercia/procrastinación. Culturalmente se tiene el mal hábito de dejar las cosas para después, “para mañana”.
  4. Desconfianza. Prevalece el temor a depositar los ahorros en instituciones privadas o del gobierno.
  5. Aversión al riesgo. El desconocimiento de cómo funcionan las inversiones (beneficio incierto) provocan temor a participar en él.
  6. Complejidad del sistema. Las diversas opciones y variables que ofrece el sistema, según sea el caso de cada ahorrador, dificultan su comprensión o entendimiento.
  7. Falta de información. Se requieren contenidos adecuados a las necesidades y entendimiento de los diferentes segmentos de la población.

Existen temas importantes en el SAR, en donde una mayor educación financiera y cultura previsional son requeridas por parte del trabajador para poder tomar decisiones adecuadas y contar con un mejor retiro. Algunos de los temas en los que el trabajador debe tomar decisiones son:

  1. Registro. La falta de educación financiera o de interés en lo relacionado con la cuenta individual hace que muchos trabajadores no sepan en qué AFORE están y por tanto no se encuentren registrados. El registro trae consigo importantes beneficios como el poder recibir un mayor rendimiento o servicios por parte de la administradora.
  2. Rendimientos. Muchos trabajadores no están conscientes de la importancia que tienen los rendimientos en la acumulación del saldo, por lo que no se fijan en el otorgado por su AFORE. La diferencia en la tasa de reemplazo obtenida para trabajadores con las mismas características, pero que se encuentran en AFORE distintas, es sustancial.
  3. Comisiones. Las comisiones que cobran algunas administradoras son muy elevadas y una buena parte de los trabajadores eligen AFORE sin considerar este elemento que literalmente se come parte de su saldo. Una mayor educación financiera pudiera resultar en una mejor toma de decisiones y por ende en una mayor pensión y tasa de reemplazo.
  4. Traspaso. El cambio hacia otra AFORE es una de las principales decisiones relacionadas con la cuenta individual. Desafortunadamente, debido a la falta de educación financiera muchos trabajadores se dejan “orientar” por agentes promotores que los invitan a traspasar su cuenta a una AFORE con peor rendimiento neto. Cerca de 50% de los traspasos realizados en los últimos cinco años han sido hacia una administradora de menores rendimientos netos, con un importante costo para el trabajador.
  5. Retiro por desempleo. Debido a que en México no existe el seguro de desempleo, el SAR permite apoyar al trabajador –cumpliendo ciertos requisitos- durante periodos de desempleo. Sin embargo, la falta de educación financiera no le permite observar que está ejerciendo una preferencia de consumo presente por consumo futuro. El llevar a cabo retiros por desempleo reduce el saldo de su cuenta individual y reduce también su número de semanas cotizadas, por lo que afecta seriamente su posibilidad de alcanzar una pensión. Una mayor educación financiera permitiría que solo en casos de emergencia se ejerciera este derecho y no, como se observa actualmente, con el afán de recuperar recursos de la AFORE, afectando con ello su futuro.
  6. Estados de cuenta. Son el principal instrumento para proporcionar información al trabajador sobre su cuenta individual, aunque desafortunadamente muchos trabajadores no se interesan por conocerlo, pues ven el retiro como algo muy lejano.
  7. Ahorro voluntario. Este es el principal instrumento que se puede utilizar para mejorar la pensión. A mayor cultura financiera y previsional, mayor posibilidad de que los ahorradores cobren conciencia de la importancia de éste.
  8. Designación de beneficiarios. En muchas ocasiones, por falta de información, los trabajadores no designan a los beneficiarios de sus recursos, lo que complica mucho los trámites en caso de fallecimiento.
  9. Trabajadores independientes. Pese a no estar afiliados al IMSS o al ISSSTE, los trabajadores independientes cuentan con la posibilidad de invertir sus recursos en el SAR. Sin embargo, por falta de información y cultura financiera, muy pocos trabajadores independientes han abierto una cuenta de AFORE.
  10. Retiro. La mayoría de la gente piensa en el presente y no en el futuro. El retiro se ve como algo muy lejano, el cual se irá resolviendo más adelante. Dado que el país se encuentra en una fase de envejecimiento, misma que tenderá a acelerarse dramáticamente, es crucial generar cultura del ahorro y del retiro.

Aún resta mucho por hacer en esta materia, pero se continuarán impulsando acciones con el fin de que más personas y familias cuenten con información adecuada para administrar, incrementar y asegurar su patrimonio; usen de manera adecuada los productos y servicios financieros formales y puedan desarrollar capacidades que les permitan aprovechar de mejor manera sus recursos económicos.

En una segunda entrega hablaremos de las acciones que CONSAR ha llevado a cabo en esta materia.

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