Los recursos en mi cuenta de ahorro para el retiro administrados por una AFORE constituyen una inversión financiera de mi propiedad. Las AFORE cuentan con sociedades especializadas de inversión que se conocen como SIEFORE (Sociedades de inversión especializadas en fondos para el retiro) para invertir esos recursos. Su principal característica es que invierten mi ahorro en diversos activos financieros que predominantemente tienen plazos de vencimiento de mediano y largo plazo. ¿Por qué?, los ahorros administrados por las AFORE permanecerán invertidos por muchos años hasta la fase de mi retiro laboral por lo que requieren alternativas de inversión con ese horizonte de vencimiento. Por eso hay que recalcar que las inversiones que llevan a cabo las SIEFORE no son de corto plazo (del tipo pagaré o cuenta de ahorro bancario), sino inversiones a 10, 20 y 30 años.

Esta visión se refuerza con el hecho de que aproximadamente el 79 por ciento de los trabajadores en el SAR cuentan con menos de 50 años y les faltan por lo menos 16 años para alcanzar la edad requerida para el retiro y utilizar, por tanto, su ahorro para el final de su vida laboral.

Las SIEFORE invierten mi ahorro en diversas alternativas de inversión: valores del Gobierno (de renta fija), en instrumentos de renta variable (bolsas de valores nacionales e internacionales), en títulos que financian proyectos de infraestructura a nivel nacional y en bonos de empresas privadas. Es decir, en lenguaje técnico, se dice que mantienen una cartera de inversión diversificada (algunas AFORE más que otras).

El valor de dichas inversiones puede cambiar a lo largo del tiempo al modificarse su precio. ¿Qué hace cambiar al precio (es decir al valor) de una inversión financiera? Típicamente son los movimientos de la demanda y oferta en los mercados, que a la vez están determinados por diversas circunstancias tales como: las condiciones macroeconómicas del país, las condiciones económicas globales, la situación política de un país, el clima de negocios, entre otros. Cuando el valor de una inversión se incrementa porque el precio subió, se dice que la inversión registró plusvalías. Al contrario, cuando desciende su valor, hablamos de una minusvalía en la inversión.

Al igual que cualquier inversión financiera, a lo largo del tiempo, el saldo de mi cuenta para el retiro puede registrar plusvalías y minusvalías como reflejo de la evolución en los mercados financieros. No obstante, los episodios de caída de valor, es decir, minusvalías en el saldo de mi cuenta AFORE suelen ser poco frecuentes y su duración tiende a ser temporal. La siguiente gráfica nos muestra que a lo largo de la existencia del SAR desde 1997, los meses de plusvalías rebasan por mucho los meses de minusvalías:

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Las plusvalías netas, es decir, las plusvalías menos las minusvalías es lo que hace posible que mi saldo vaya creciendo en mi AFORE. Esto es muy ilustrativo en la siguiente gráfica. En ella se muestra el ejemplo real de un trabajador con un ingreso de 5 salarios mínimos que se encuentra desde 1997 en el sistema de pensiones. Esta persona habría acumulado al cierre de diciembre del 2013 $192,237. De esta cantidad, 56.7% ($109,007) corresponde a las aportaciones obligatorias que han realizado patrón, trabajador y gobierno y 43.3% ($83,230) a los rendimientos netos de comisiones. Es claro que los rendimientos de la inversión del saldo de ahorro muestra a lo largo del tiempo una tendencia ascendente.
 

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¿Qué ha pasado recientemente?

En algunos meses del año pasado, después de varios años de condiciones muy favorables en los mercados financieros nacionales e internacionales, surgieron diversos eventos inesperados que propiciaron volatilidad en los mercados financieros internacionales. El epicentro de dicha volatilidad fue la economía norteamericana y la evidencia cada vez más palpable, aunque no exenta de dudas, de una recuperación económica más perdurable y los efectos de dicha recuperación en la política monetaria del Banco Central de los Estados Unidos. Una consecuencia de esos movimientos en los mercados fue precisamente una caída temporal en el valor del saldo del ahorro en las AFORE, es decir, se registraron minusvalías (mayo, junio y agosto 2013). Hacia la parte final del año, se disiparon algunas de las preocupaciones financieras a nivel global, por lo que el valor de las inversiones se recuperó y se volvieron a registrar plusvalías. Es conveniente destacar que para todo 2013 se contabilizaron plusvalías en el SAR por más de 48 mil millones de pesos, como pude verse en la siguiente gráfica:

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Más recientemente, en enero de 2014, los mercados financieros internacionales experimentaron un nuevo periodo de volatilidad derivado de la frágil situación financiera de varias economías de las llamadas emergentes: India, Brasil, Indonesia, Sudáfrica, Turquía y Argentina. Gracias a que México posee fundamentos económicos sólidos y una perspectiva financiera favorable que nos distingue de estos países, la volatilidad parece haber sido un fenómeno transitorio, si bien en enero los mercados accionarios y de deuda tendieron a la baja lo que repercutió negativamente en la valuación de las SIEFORE.

Conclusiones

A lo largo de 16 años, el Sistema de Ahorro para el Retiro ha probado ser una opción segura y rentable para sus más de 50 millones de ahorradores. Prueba de ello es que en este periodo se han generado plusvalías netas de minusvalías (y de comisiones) por 874.9 miles de millones de pesos.

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Nuestro ahorro para el retiro es de largo plazo y por ello debemos mantener siempre un horizonte de inversión de tal plazo. Los recursos invertidos en las SIEFORE serán requeridos al momento del retiro. Si nos centramos en los resultados de corto plazo, perderemos de vista el fin último que persigue el sistema de pensiones de cuentas individuales: ofrecer las mejores pensiones posibles a los ahorradores al momento de su retiro. Mientras no se retiren los recursos de las cuentas individuales, las volatilidades temporales de corto plazo terminarán siendo eso: episodios temporales que vistos en una tendencia de largo plazo resultarán menores.

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