Una vez concluida la temporada decembrina, los árboles de Navidad naturales dejan de formar parte de la decoración de los hogares mexicanos pero no de un ciclo virtuoso que ayuda al medio ambiente.

Y es que cada uno de los ejemplares puede convertirse en composta que servirá de abono para futuras reforestaciones. También se puede emplear en artesanías, mezclas orgánicas o en material usado en jardinería. 

Para cerrar ese ciclo, la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) invita a la población a llevar su árbol natural a los centros de acopio que se han habilitado en todo el país, operados en su mayoría, por los gobiernos estatales y municipales.

Este documento se actualiza de acuerdo con la información que emiten las autoridades estatales y municipales respecto a la habilitación de más espacios.