Describe varias metodologías aplicables para llevar a cabo un análisis de riesgos, y puede ser empleada por los usuarios o entidades con instalaciones radiactivas y/o actividades que involucren el manejo de fuentes de radiación ionizante distintas a reactores nucleares, que en cumplimiento con el Reglamento General de Seguridad Radiológica están obligadas a presentar un análisis de riesgos como parte del proceso de solicitud de autorización reguladora (Artículos 198, 201 y 221).