A través de los años, la Banca de Desarrollo ha desempeñado un papel fundamental en el crecimiento económico del país, y durante los últimos 84 años, el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) ha sido un referente en el impulso y fortalecimiento de la infraestructura de México.

Desde el 20 de febrero de 1933, fecha en la que se fundó el Banco Nacional Hipotecario, Urbano y de Obras Públicas –ahora Banobras–, la Institución ha hecho posible la creación de infraestructura con alta rentabilidad social que eleva la calidad de vida de la población, así como la infraestructura económica que impulsa la competitividad de todas las regiones del país.

Desde su origen, Banobras ha estado presente en las distintas etapas de la historia del México moderno. En la primera mitad del siglo XX, el Banco impulsó el crecimiento de las ciudades y el desarrollo de vivienda; entre los años 60’s y 80’s promovió la infraestructura urbana y de transporte, participando en el desarrollo de obras emblemáticas como la Unidad Tlatelolco, la Villa Olímpica y el Ferrocarril Chihuahua-Pacífico. A partir de los años 80’s, Banobras ha sido una pieza clave en el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura entre los que están autopistas, puertos, aeropuertos y obras en los sectores de agua y energía que brindan al país las condiciones necesarias para ser competitivo en un entorno global.

Estas acciones han colocado a Banobras como el quinto Banco más grande del sistema bancario mexicano y el primero de la Banca de Desarrollo, medido por el tamaño de su cartera de crédito directo, que al cierre de diciembre de 2016 ascendió a 373 mil millones de pesos. Si se considera el saldo de la cartera de crédito inducido del Banco esta cifra ascendió a 505 mil 827 millones de pesos, consolidando su papel como Banca de Desarrollo enfocada en colaborar con el sector privado en el desarrollo de los proyectos de infraestructura que el país requiere.

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