En el crucero de una calle en la colonia Cuchilla del Tesoro, delegación Miguel Hidalgo, los primos Ulises y Alan –de 11 y 12 años de edad-- hacían malabares con pelotas frente a los automovilistas para conseguir dinero. El maestro Pedro Alberto Rivera López, director de la escuela Emperador Cuauhtémoc, los veía muy a menudo en ese lugar. Una mañana se acercó a ellos y los invitó a estudiar ahí. Desde ese entonces, para estos muchachos el Profe Pedro es como su papá, lo quieren mucho pues se preocupa por ellos,  los protege y los apoya.

Pedro Alberto también organiza partidos de fútbol entre escuelas cercanas con la ayuda de un padre de familia que entrena al equipo y amante del fútbol, logrando acercar a los niños cada vez más al deporte.

Aunque el fútbol es el deporte destacado de la escuela, en la clase de educación física también juegan partidos de basquetbol, handball y volibol. Para ello utilizan el espacio en el patio en donde está la malla puesta por Escuelas al Cien para protegerlos de los cambios climáticos y del Sol.

Aseo, disciplina y puntualidad, es el lema del profesor Pedro Alberto, para quien la escuela es un lugar serio y de estudio y les exige a los alumnos y profesores, pero también les facilita la recreación. Su relación con los padres de familia es cercana y de apoyo mutuo. Para el director las escuelas forman un tripié que consta de tres patas que son: institución, padres de familia y maestros y unidos deben trabajar por y para los estudiantes.

La Primaria Emperador Cuauhtémoc, con una matrícula de mil  50 alumnos, es de tiempo completo sin ingesta. Cuenta también con turno vespertino aunque hay muy pocos alumnos en este horario. Su nivel académico es de los mejores de la zona.

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