Muy buenos días tengan todos ustedes; muy buenos días a Alfonso Múnera, que fue instrumental en el armado de este taller; muy buenos días a todos y cada uno de los señores participantes del Gran Caribe y miembros de la Asociación de Estados del Caribe.

La Asociación de Estados del Caribe tiene en su seno varios temas que le preocupan, uno de los más importantes es el del turismo sostenible, y le doy un agradecimiento especial a la secretaria Ruiz Massieu que nos acompañe al principios del seminario, y otro que está en el corazón de lo que hoy vamos a platicar tiene que ver con protección civil, y agradezco mucho la presencia de su titular también en este evento.

Todos los años en el mundo son millones de personas las que se ven afectadas por distintos fenómenos naturales, por sequías, inundaciones, huracanes, terremotos, incendios y algunos otros desastres.

En la región de Latinoamérica y El Caribe, el impacto de estos fenómenos ha sido especialmente sensible. Encuentra expresión en muchas miles de muertes todos los años y encuentra expresión también en costos no solo importantes sino crecientes como resultado del fenómeno.

Ejemplos concretos en nuestra memoria colectiva son muchos, el huracán Mitch en Centroamérica en 98; el huracán Iván que generó grandes afectaciones en El Caribe; el terremoto de Haití que sigue generando una enorme preocupación y que ha sido una expresión dramática en término de vidas humanas y destrucción de infraestructura.

En México este año la presencia importante, dramática, de Ingrid y Manuel, que implicó que en un momento de tiempo prácticamente todo el territorio mexicano estuviese cubierto de lluvias torrenciales.

Esta expresión del clima en nuestras sociedades se refleja en un costo económico relevante en los países que lo enfrentan y es un costo que año con año se ha venido haciendo mayor, tanto por la celeridad de los fenómenos como el impacto en la infraestructura que afecta.

Las tormentas y terremotos generan costos por 720 mil millones de dólares por año. En algunos de los años recientes, Haití es uno de los países más emblemáticos en este tema en la Asociación de Estados del Caribe y es quien en el lapso reciente ha registrado el mayor número de muertos y las pérdidas económicas más cuantiosas.

Todo eso hace que la gestión integral de riesgos sea una prioridad para México, pero también para cada uno de los países del gran Caribe. Somos países numerables y dispuestos de manera permanente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes y cada vez más devastadores.

Ello nos obliga a trabajar en generar una mayor capacidad institucional para hacer frente a las situaciones de riesgo antes, durante y después de que se presenten. Este tema fundamental está en la agenda de todos y cada uno de los países que integran la Asociación de Estados del Caribe.

Sabemos muy bien y lo hemos visto, fenómeno tras fenómeno, que una respuesta efectiva requiere un trabajo colectivo y continuo de manera que se logra atender y reducir al máximo nuestras vulnerabilidades socioeconómicas, infraestructuras, en particular todo aquello que permite evitar la pérdida de vida humana.

La Asociación de Estados del Caribe es un organismo estratégico para, con mayor coordinación y cooperación, hacer frente y presentar un frente colectivo a los desastres y este taller que hoy empieza, es un espacio de oportunidad para que compartamos los esfuerzos, las mejores prácticas que todos estamos haciendo en materia de gestión integral de riesgo. México, como muchos de los que aquí vinieron hoy, está dispuesto a compartir su experiencia y también está comprometido con ayudar a fortalecer la cooperación en esta esfera.

Debemos de identificar de manera coordinada y poner en marcha, también de forma conjunta, acciones con un impacto real en el corto y mediano plazo. En la inteligencia y toma de conciencia, de que la prevención es menos costosa comparada con la pérdida que los desastres nos generan.

El Taller Internacional sobre la Gestión de Riesgos se diseñó con un objeto que pretende cubrir integralmente el tema, abordando áreas relevantes de la prevención  y de la atención después del desastre.

En estos dos días trabajaremos en tres áreas específicas, prevención y protección civil, protección en la industria del turismo, instrumentos financieros para la gestión del riesgo ante desastres.

Todo ello alineado a las prioridades y preocupaciones de los países que integramos la Asociación de Estados del Caribe. Para armar estos talleres, buscamos a los mejores expertos todos nuestros países, los de México y los de diferentes países de la región, buscamos contar con representantes de organismos e instancias regionales internacionales, especializados en cada uno de los rubros que serán abordados.

Queremos agradecer, desde la cancillería, la gran asistencia de los países miembros de la Asociación de Estados del Caribe, sabiendo que en las discusiones y conclusiones que se llevarán a cabo durante estos dos días, servirán para argumentar y para dar contenido a los intercambios ministeriales que tengamos al término del taller, y a la colaboración que busquemos construir entre nosotros.

Yo estoy seguro, por la nutrida concurrencia, por la calidad de las delegaciones y los expertos que nos acompañan, que estos trabajos que hoy empiezan serán exitosos y hago votos para que se traduzcan en beneficios para nuestras poblaciones.

Muchísimas gracias.