Quisiera empezar por agradecer la invitación que me hiciera la ministra de Relaciones Exteriores de Perú, Eda Rivas, para que juntos pudiéramos desahogar esta IX Reunión del Mecanismo de Consultas Políticas en materia de interés mutuo entre Perú y México.

La relación entre Perú y México, como comentaba la ministra Rivas, pasa por un muy buen momento. En el ámbito de la política exterior las cancillerías en general se despliegan alrededor de cuatro instrumentos, por un lado el diálogo político, por otro lado las labores de promoción que encuentran expresión en lo turístico, en lo comercial, en lo económico, en los valores.

Por otro lado el tema de la atención a los intereses de México en el mundo y del mundo en México, y por otro lado, el cuarto pilar, el desempeño de una cancillería tiene que ver con cooperación.

No en todos los países del mundo se despliegan esos cuatro instrumentos, y en el caso de México con muy poco se despliega con el grado de intensidad y de dinamismo como el que se despliega hoy entre México y Perú.

De ahí la importancia de esta decisión que han tomado ambos presidentes, el presidente Ollanta Humala y el presidente Enrique Peña Nieto, de darle a la vinculación de México y Perú esta característica de asociación estratégica.

Y tiene sentido porque en materia de diálogo político con pocos países comparte México más foros que con Perú, somos parte de la región de Asia-Pacífico, somos en consecuencia parte de las economías que se congregan en APEC, somos parte de la Alianza del Pacífico, un mecanismo de integración que ha dado resultados, y en el marco del cual se han estrechado mucho los vínculos entre México y Perú.

Perú está en el proceso de acceder a la OCDE, cosa que, estamos ciertos, enriquecerá a esa organización y nos permitirá compartir un foro adicional…

Ambos somos miembros de la CELAC y hemos trabajado de manera muy coordinada para fortalecerlo; somos, y en este contexto es importante, miembros de la Organización de Estados Americanos, y juntos hemos buscado hacer de ese foro, de ese espacio, un espacio que hoy sea útil en materia de diálogo en temas que afectan a la Organización de Estados Americanos. Eso acredita la importancia de la vertiente del diálogo político.

Y en materia de promoción, para México, Perú es el segundo destino de inversiones en América Latina, prácticamente todas las empresas, que tienen importancia global en México hoy encuentran un espacio de participación en Perú y han, en consecuencia, escrutado la posibilidad de ser parte de uno de los países que esté siguiendo el mayor dinamismo en el continente.

Pocos países en la última década pueden acreditar, no sólo en el continente sino en el mundo, el dinamismo, el crecimiento que está exhibiendo Perú y las empresas mexicanas se congratulan de haber podido ser parte de ese proceso.

Para México, Perú es el segundo destino de mayor importancia. El comercio entre los dos países se ha multiplicado por seis en una década; solamente entre 2012 y 2013 el comercio creció 20%. Hoy implica más de 2 mil 300 millones de dólares  que se comercian anualmente entre México y Perú, y esta cantidad de comercio, este dinamismo, que se traduce en prosperidad compartida habrá de seguir creciendo.

En materia turística ha habido un redescubrimiento de Perú en México y de México en Perú. El flujo turístico está creciendo a un ritmo acelerado. Tuvimos el año pasado prácticamente 120 mil turistas, comparados con 80 mil que tuvimos el año previo, y eso implica que el trabajo de promoción económica, comercial, de inversiones y turística sea también de gran importancia.

En materia de atención, son muchos los mexicanos que hacen del Perú un destino en lo turístico y en lo empresarial, muchos los peruanos que hacen de México también su casa para ambos objetivos, y es mucho trabajo de atención que hoy implica una relación de la intensidad como la que tiene México con Perú.

Y es mucho lo que podemos hacer en materia de cooperación científica, tecnológica, en intercambios académicos, pero sobre todo, en materia de intercambios culturales, en donde la ambición que ambos cancilleres, nuestros presidentes han expresado, es hacer de la cooperación cultural un elemento que distinga a la relación entre México y Perú.

Este recuento que, además compartimos en las reuniones, en donde identificamos puntualmente cómo vamos en cada uno de estos pilares, da cuenta de que el reconocimiento que habremos de hacer de la relación común estratégica no es más que el reconocimiento ya de una realidad, de una relación que para México es de gran importancia y que mucho agradece.

Una relación que habremos juntos de seguir cultivando para que, de manera estructural y sistémica, se mantenga con el grado de cercanía que en esta administración, la del presidente Ollanta Humala y la del presidente Peña Nieto, se ha logrado, en mucho por el trabajo distinguido, comprometido, cercano, puntual de la ministra Eda Rivas, a quien mucho le agradezco.