Director General de Comunicación Social, Eduardo del Río: Muy buenas tardes compañeros reporteros y reporteras de la fuente, medios locales y agencias. Bienvenidos a este centro de convenciones a dos días de la inauguración de esta XXIV Cumbre Iberoamericana.

Se encuentra con nosotros la subsecretaria para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Vanessa Rubio Márquez, quien hará una introducción antes de proceder a una serie de preguntas y respuestas en torno a la organización de la cumbre. Subsecretaria, por favor.

Subsecretaria para América Latina y el Caribe, Vanessa Rubio Márquez: Muchas gracias, pues bienvenidos a todos. Me da gusto saludarlos, ahora ya, en esta sede del centro de convenciones de Veracruz.

Con varios de ustedes ya estuvimos platicando a lo largo del último año sobre los preparativos que habríamos de hacer para la celebración de esta XXIV Cumbre Iberoamericana que, quisiera comenzar señalando; este es un proceso de cooperación y de diálogo de todos los países que hablan español o portugués en América Latina, El Caribe, más España y Portugal, que comenzó hace 24 años; la primer cumbre fue justamente en México, en Guadalajara, y regresa después de este tiempo a México en un contexto particular a nivel internacional.

Particular porque, en aquel entonces, cuando comenzó la cumbre, no teníamos toda esta serie de mecanismos institucionales, multilaterales en la región sobre todo en América Latina. Hoy contamos, por ejemplo, con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños; con el MERCOSUR; con la UNASUR; con la Alianza del Pacífico; con el Sistema de Integración Centroamericana. Es decir, existe ya hoy un bagaje mucho mayor de institucionalidad regional con la cual convive la Cumbre Iberoamericana.

El presidente Peña Nieto, cuando asumió el año pasado en Panamá, la presidencia de este foro, destacó dos elementos muy importes: uno, que iba a ser un año de renovación de la Cumbre Iberoamericana, dotarla de un nuevo sentido, de una nueva agenda, en este contexto actual, que lo que permitiera fuera celebrar la diversidad iberoamericana, rescatar el valor común de nuestra historia, de nuestra cultura, de nuestras tradiciones.

Y también, al mismo tiempo, replantearnos hacia el futuro, mostrarnos como región diversa, pero que en su diversidad también está su fortaleza, y que somos una región dialogante y cooperante.

También fue importante definir, en aquel entonces, lo que son hoy los tres puntos centrales de la agenda, de esta XXIV Cumbre Iberoamericana, que son: educación, cultura e innovación. Esos son los tres temas, alrededor de los cuales los mandatarios de Iberoamérica tendrán el diálogo los próximos días.

Es importante que, esta renovación, lo que implicó fue, entre otros, hacer una agenda muy acotada para que los pendientes pudieran centrarse en un diálogo enfocado con resultados concretos. Y por el otro lado, además de una agenda acotada, una agenda pertinente, con una secretaría general nueva que, como ustedes saben, este año fue electa por unanimidad Rebeca Grynspan como secretaria general iberoamericana en sustitución de Enrique Iglesias.

Y todo esto representa elementos innovadores que nos permiten relanzar la Cumbre Iberoamericana como un foro pertinente, como un foro relevante y como un foro que da beneficios a todos sus países miembros. Así que México se siente muy honrado de ser el anfitrión de esta cumbre aquí en la ciudad de Veracruz.

Muchas gracias.


15776819619 9787f5f0b3 o.jpg
15960855871 6b8d864504 o.jpg