Canciller José Antonio Meade Kuribreña.- El presidente Peña Nieto nos ha instruido, ha hecho parte de su estrategia de gobierno el que México se despliegue como un actor con importancia global. Eso ha implicado, en alguna dimensión, el que fortalezcamos las pertenencias de México, las pertenencias geográficas y las pertenencias económicas.

Hemos, de esa forma, estado muy cerca durante esta administración de Norteamérica, la reciente Cumbre así lo acredita; de Centroamérica, en donde ha habido encuentros importantes, no sólo en lo bilateral sino con el Sistema de Integración Centroamericano; con El Caribe, también de manera bilateral pero a partir del Mecanismo de Asociación de Estados del Caribe, que ahora México coordina; un acercamiento muy importante con la región de Asia-Pacífico, en donde compartimos cuenca y por tanto geografía.

Pero además, ha habido una intencionalidad puntual y clara de fortalecer nuestra presencia con la pertenencia económica que también tiene México en el G20. En este sentido, Arabia Saudita ocupa un papel central en esta estrategia, en este despliegue, en este deseo de acercamiento con economías que son sistémica y globalmente importantes y, junto con Arabia Saudita, otros países de la región del Medio Oriente: Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, que son países que hoy se encuentran en la frontera de la ciencia y de la tecnología, se encuentran en la frontera de la educación, cuentan con fondos soberanos importantes, que no conocen a México, que no están conscientes de las oportunidades que México implica como resultado de este esfuerzo de transformación, con quienes no tenemos todavía un marco jurídico que le de soporte a la relación que queremos construir.

Llevamos una visión de un país que se transforma, de un país de oportunidades, de un país que aspira a tener una vinculación mucho más global, y que lo quiere hacer con una región que es dinámica, con una región que comparte con México oportunidades interesantes, con una región que está buscando expandir su presencia por la vía de sus fondos soberanos, y que en México pueden encontrar una oportunidad, con una región que está haciendo mucho y que se ubica hoy en la frontera en materia de ciencia y tecnología en muchos temas, que está y que tiene una cultura empresarial importante y de la que México no puede estar ausente.

Esta es la oportunidad, por tanto, de construir con esa región muy relevante.