Secretario José Antonio Meade Kuribreña: Buenas tardes a todos ustedes, nos hemos reunido hoy aquí para reconocer a un distinguido ecuatoriano, que desde el ámbito académico, diplomático, comercial y político ha realizado contribuciones notables al fortalecimiento de las relaciones entre Ecuador y México.

Da testimonio señor canciller, de esto que acabo de decir la concurrencia que hoy nos acompaña, en donde desde le perspectiva académica nos acompañan rectores de diferentes casas de estudio que hoy se desempeñan activamente en el Ecuador, entre otros, el actual rector de la que fue su alma máter, la UAM.

Desde el punto de vista diplomático, nos acompañan quienes laboran todos los días en Ecuador y en México para darle soporte a la relación; nos acompañan también notables empresarios que le dan a la relación entre México y Ecuador expresión todos los días por la vía del comercio, tanto el que hace México hacia Ecuador como el que hace Ecuador hacia México y por la vía de la inversión.

En el canciller Patiño reconocemos a un gran amigo de México, a un conocedor de nuestra cultura, nuestra música, nuestra gastronomía desde hace muchos años. El canciller Patiño no es tímido al señalar y todo el mundo que lo conoce le sabe su gusto por nuestra gastronomía y su capacidad interpretativa de nuestra música, hace que todo el resto de los cancilleres veamos con horror la posibilidad de que nos pida que cantemos al paso al que lo hace él, siempre de manera extraordinaria.

Aquí se tituló como economista por la Universidad Autónoma Metropolitana, campus Iztapalapa, obteniendo el diploma entonces al mejor estudiante de Economía por dicha institución. El reconocimiento señor canciller, se lo damos, es el más alto que da el gobierno de México a quien estima ha hecho mucho por construir y fortalecer la relación de México con el mundo.

Quisiera yo aportar unos datos para que con toda objetividad se acredite lo que le ha pasado a la relación entre México y el Ecuador desde que le canciller Patiño es el ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana del Ecuador.

El comercio que tenemos entre ambos países se duplicó, en los últimos cinco años, México y Ecuador comercial el doble de lo que comerciábamos antes de que el canciller Patiño tuviera este desempeño. México se convirtió en ese mismo lapso en uno de los mayores inversionistas en el Ecuador, más de 5 mil 700 millones de dólares fueron invertidos por parte de México en Ecuador en estos últimos cinco años.

El número de turistas ecuatorianos que visitan México se ha incrementado en 200 por ciento. Nuestro marco jurídico bilateral, cuyo primer intercambio data de principios del siglo XIX, de 1835, veíamos una carta que escribiera a México Vicente Rocafuerte, quien fuera embajador de México en el Reino Unido y en Dinamarca, y luego de serlo fue presidente de Ecuador, y escribe una carta a México, señalando que entre sus misiones como nuevo presidente de Ecuador tendrá el fortalecer la relación con otros países del continente, misión que ha continuado el canciller Patiño.

El marco jurídico bilateral que data desde entonces, la mitad de los documentos vigentes se actualizaron durante la gestión del canciller Patiño. México tiene la que probablemente sea la sede más importante en toda Latinoamérica.

En el Ecuador, el Fondo de Cultura Económica habrá ahora de albergarse en lo que fue la antigua sede del UNASUR.

Hoy en Ecuador está presente el CONACYT, El Politécnico, la UNAM, el Tecnológico y la UAM, que participan en la Ciudad del Conocimiento, que es el proyecto más ambicioso de ciencia, tecnología, educación y conocimiento latinoamericano.

Y el número de estudiantes que vienen de Ecuador a México se ha multiplicado casi por cuatro en lo que va de la gestión del canciller Patiño.

Si México tuviera o encontrara más cancilleres como Ricardo Patiño que nos acompañara en nuestra gestión no habría duda de lo que México estaría haciendo hoy con Latinoamérica.

Muchas gracias señor canciller y muchas felicidades.

Canciller Ricardo Patiño Aroca: Queridos amigos buenas tardes, es un gusto de estar aquí, amigo y estimado Secretario de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos Mexicanos, José Antonio Meade, estimadas y estimados miembros de las Delegaciones Oficiales de México y de Ecuador, invitados especiales, entre los cuales contamos con queridísimos amigos de toda la vida que radican en este hermoso país, entre profesores de la UAM, compañeros de aula que no los reconocí ahora que pasé, me tuve que regresar a saludarlos, hace tanto que no nos vemos con algunos, además algunos están en un traje que nunca los había visto, tan elegantes, sólo los había visto en camiseta, de otra manera.

Queridos compañeros que gusto de volverlos a ver, amigos de toda la vida y a mi querida esposa Miriam Leonor, nunca le digo Miriam Leonor pero ahora con la formalidad tengo que decirle así, y me acompaña en esta ocasión especial , gracias por estar aquí querida esposa.

Me siento complacido de poder de estar en este maravilloso país que siempre me recibió con cariño, en el cual tuve la inmensa satisfacción de cursar mis estudios superiores, cada vez que paso a visitar México me regocijo en la calidez de su gente y en la diversidad de su cultura, es un honor para mí recibir de este país tan querido, la Condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca en el grado de banda. Me siento muy honrado de formar parte de la lista de personas que también han sido homenajeados con tal noble y generoso reconocimiento.

Sé que es un testimonio de la amistad que une desde siempre a nuestros pueblos y a nuestro gobiernos y ahora particularmente y también un reflejo de las coincidencias que mantenemos en la construcción de relaciones internacionales más justas y equitativas, así como en la construcción de espacios de integración latinoamericana que tanto nos han costado pero tan buenos resultados tenemos de la integración latinoamericana y caribeña en la que cada vez estamos más comprometidos.

Además del gran cariño que me une a este país, hoy por hoy me unen los lazos de hermandad entre naciones en mi calidad de canciller de la República del Ecuador, particularmente esta mañana, tuvimos la oportunidad de recorrer la exposición fotográfica que agradezco hayan tenido la gentileza de colocar en las oficinas , en la sede de la Cancillería.

Sobre las relaciones bilaterales entre nuestros países, recordando así la larga historia que une a México y Ecuador. Las relaciones de amistad entre Ecuador y México cumplen ya más de cien años, datos que se hallan registrados en convenios binacionales que remontan a junio de 1837, veíamos ahora la carta de Vicente Rocafuerte de 1835.

Precisamente las relaciones diplomáticas se iniciaron con la acreditación por parte del Ecuador de su primer representante plenipotenciario a México en ese mismo año, en tanto que México estableció un año después en 1838, miren cuánto tiempo de estas relaciones amistosas, su primer consulado en América del Sur, justamente en la ciudad de Guayaquil de la que soy oriundo.

Desde entonces nuestros países han cultivado una estrecha relación de amistad, fundada en el respeto mutuo y sobre todo en el bienestar de sus pueblos. En los últimos años y particularmente en los gobiernos del presidente Enrique Peña Nieto en México y Rafael Correa Delgado en Ecuador, hemos trabajado por el fortalecimiento del dialogo político.

Sin duda, esta apertura al dialogo ha contribuido a promover acciones conjuntas en el plano regional, en particular a nivel de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que hemos construido juntos. En el marco de la afirmación de nuestra identidad latinoamericana y de la convicción común en favor de una integración cada vez más fuerte.

También podemos evidenciar nuestro trabajo en conjunto a nivel bilateral al haber dotado de mayor protección internacional a los trabajadores migratorios, el instaurar una verdadera política de movilidad humana entre nuestros países.

Ecuador comparte con México otras posiciones comunes  en torno a la mayor parte de los temas de la agenda internacional como son la defensa de los valores democráticos, el respeto del derecho internacional, el fomento de la paz y la seguridad internacionales, la integración regional y el impulso de acuerdos a nivel global para reducir los efectos del cambio climático que ponen en riesgo la misma existencia del planeta, en la que México ha tenido protagonismo considerable y nosotros hemos tenido el gusto de acompañar.

Estos elementos constituyen la base para reforzar el trabajo conjunto en el ámbito multilateral, pero sobretodo nos da la pauta para alinearnos en los espacios internacionales para que con una voz regional más armonizada y potente, hagamos posible la construcción de un mundo verdaderamente multipolar, democrático, justo y más seguro.

Quiero destacar la importancia que tienen los temas de cooperación para el desarrollo entre nuestros países, especialmente el tema de educación, ciencia, tecnología e innovación, entre los cuales instituciones tan respetadas, tan trascendentes para la cultura, para la educación mexicana forman parte para esta relación de cooperación, y también mi querida Universidad Autónoma Metropolitana.

En políticas públicas también, importantes niveles de cooperación, en políticas públicas en las áreas sociales y de inclusión. En materia turística, en cultura.

Qué satisfacción saber que ya tiene su sede en la capital de los ecuatorianos el Fondo de Cultura Económica. ¡Cuántos libros leíste de la emisión del Fondo de Cultura Económica!

Y, justamente, en la casona en la que antes funcionaba la academia diplomática y la primera sede de UNASUR, y tantos otros espacios de cooperación entre nuestros dos países.

Queridos amigas, queridos amigos, querido canciller, tenemos grandes coincidencias en distintos ámbitos y por esa misma razón les invito a que avancemos juntos y con paso firme con el objetivo de consolidar los mecanismos mutuamente ventajosos para nuestras dos naciones y para la región.

Reitero mi profundo agradecimiento a los Estados Unidos Mexicanos, a su distinguido presidente, a su distinguido canciller, por concederme el honor de portar esta banda y reafirmo a la vez mi compromiso de seguir trabajando arduamente por el buen vivir del Ecuador, pero también por contribuir con mis mayores esfuerzos para afianzar la amistad entre nuestros dos pueblos y sus gobiernos, así como en el fortalecimiento de las instancias de la integración regional.

En buena hora, por la amistad, por el cariño, por el fortalecimiento de la relación entre nuestros dos países y entre nuestros dos pueblos, y en nuestro compromiso, mucho más todavía después de esta honrosa condecoración, fruto de la generosidad de su gobierno y de su pueblo para seguir consolidando la relación de amistad entre nuestros dos gobiernos y entre nuestros dos pueblos.

Muchas gracias José Antonio, gracias a ustedes por acompañarnos, acompañarme en este momento tan significativo para mí, para mi país.

Gracias por su compañía, buenos días.