El día de hoy, la Reserva de la Biósfera El Pinacate y el Gran Desierto de Altar, del estado de Sonora, quedaron inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en el marco de la 37ª reunión del Comité de Patrimonio Mundial que se celebra en Phnom Penh, Camboya.

La nominación, propuesta por el Gobierno de México, fue la única iberoamericana para ser incluida  este año en la Lista del Patrimonio Mundial.

La reserva cuenta con una superficie de 714,566 hectáreas y es única por las características climáticas, la gran variedad en flora y fauna y las extraordinarias formaciones geológicas que presenta. Las inusuales dunas en forma de estrella, el escudo volcánico y los impresionantes cráteres gigantes son parte del paisaje del sitio y su  combinación lo convierte en especialmente interesante para la ciencia.

A pesar del clima extremoso del desierto, la reserva alberga a más de 540 especies distintas de plantas, cuenta con 490 especies de mamíferos, 200 de aves, 40 de reptiles, anfibios y especies nativas de peces de agua dulce, ecosistemas frágiles que son representativos de áreas desérticas y de vegetación de dunas.

En la reserva se encuentran ejemplares en peligro de extinción, como el berrendo de Sonora, la tortuga del desierto o el monstruo de Gila, además de aves, anfibios y peces de agua dulce, entre otros. La zona está caracterizada además de los cráteres, por dunas, grietas, suelo negro, tierra roja, arena blanca y sierras pintas.

El Comité del Patrimonio Mundial tomó en cuenta la declaratoria como reserva de la biósfera por parte del Gobierno de México en 1993, así como el esquema de manejo de sus recursos. Se considera que se trata del desierto más biodiverso del mundo. Estos elementos fueron reconocidos por su Valor Universal Excepcional.

Esta nominación representa un reconocimiento más al Gobierno mexicano por las políticas adoptadas y su compromiso para conservar, proteger y preservar los sitios culturales y naturales.

México cuenta así, con cinco sitios naturales catalogados como Patrimonio Mundial. Los otros cuatro son: Reserva de la Biosfera Sian Ka’an (1987); Santuario de Ballenas El Vizcaíno (1993); Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California (2005); y Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca (2008).

Con esta inscripción, nuestro país llega a 32 sitios en la Lista de Patrimonio Mundial. Lo anterior, reafirma a México como el país de América con el mayor número de inscripciones en las listas de patrimonio universal, en la que es además el 6º a nivel mundial.