La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informa que en el marco de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (SIDS, por sus siglas en inglés), que se llevó a cabo del 1 al 4 de septiembre en Apia, Samoa, la delegación de México refrendó su compromiso con el desarrollo social y económico de dichos Estados, en especial los de la región del Caribe, a los que ha apoyado y con los que ha trabajado de manera consistente.

México fungió como vicepresidente de dicha conferencia y moderó la “Mesa sobre desarrollo social, salud, enfermedades no transmisibles, género y juventud”, presidida por el ministro de Relaciones Exteriores de Trinidad y Tobago y con la participación del primer ministro de Palau, el presidente de San Kitts y Nevis y a varios ministros de las pequeñas islas del Pacífico, además de Países Bajos, Australia y Estados Unidos, entre otros.

La participación de México se enmarca en la determinación del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, de fortalecer el papel de nuestro país como un actor global responsable.

La conferencia adoptó la Declaración de Samoa, que  contiene compromisos para atender los esfuerzos nacionales de los Estados insulares, que permitan asegurar su desarrollo sostenible, a través de la promoción de alianzas incluyentes en temas como cambio climático, educación, desarrollo social, igualdad de género y preservación de mares y océanos.

El foro fue inaugurado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon y contó con la participación de líderes de agencias del sistema de Naciones Unidas, el Banco Mundial, organizaciones no gubernamentales, académicos y miembros del sector privado.

En su mensaje en esta conferencia, la embajadora alterna de México ante Naciones Unidas, Yanerit Morgan, hizo patente la determinación de nuestro país con el fortalecimiento de la cooperación con las pequeñas islas y la importancia que concedemos a los retos derivados de su condición de especial vulnerabilidad.

Destacó que a pesar de los avances plasmados en el Plan de Acción de Barbados y la estrategia de implementación de Mauricio en favor del desarrollo sostenible de Estados insulares, quedan aún importantes retos pendientes que merecen el respaldo unificado y solidario de la comunidad internacional, bajo el principio de responsabilidad compartida.

“Por su vecindad geográfica, hemos concentrado nuestro esfuerzo en apoyar a los pequeños estados insulares del Caribe”, afirmó. Además, recordó que en abril pasado se celebró en Mérida, Yucatán, la Tercera Cumbre México-CARICOM, en la que se buscó consolidar una relación más profunda con el Caribe, que reditúe en beneficios mutuos y de mayor desarrollo.

En la Cumbre de Mérida se identificaron cinco áreas de trabajo con los Estados insulares del Caribe: preservación y conservación, turismo sostenible, las relaciones comerciales y económicas, los desastres naturales y temas relacionados con transporte.

“Es por ello que compartimos y apoyamos la iniciativa del gobierno de Samoa, para abordar la agenda de los pequeños Estados insulares mediante el fortalecimiento de alianzas concretas”, concluyó la embajadora Morgan.