La reunión de Viena fue la ocasión para escuchar las posiciones de los 53 Estados miembros de la Comisión de Estupefacientes en relación con las políticas que han funcionado y aquellas que necesitan ser revisadas para hacer frente al problema mundial de las drogas. La posición de México fue presentada por el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, embajador Juan Manuel Gómez Robledo.

En su discurso, señaló que la actual estrategia global de combate a las drogas no ha dado los resultados esperados, ni en cuanto a reducción del consumo, ni en cuanto a la supresión del tráfico de drogas, ni la eliminación de cultivos ilícitos, ni en cuanto a la erradicación de la violencia asociada a este flagelo.

Subrayó la preocupación de México por los millones de personas se han visto afectadas por situaciones de violencia y criminalidad relacionada de manera directa o indirecta con el problema mundial de las drogas, que inciden de manera negativa en el desarrollo, la integración familiar, el empleo, la educación, la salud y conlleva al resquebrajamiento del tejido social.

Ante este panorama negativo, México manifestó a los miembros de la Comisión de Estupefacientes que es indispensable asegurar un debate amplio, abierto, sin preconcepciones, e incluyente hacia la Sesión Especial de 2016, que tome en cuenta todas las experiencias y voces y que permita construir consensos globales que aseguren acciones en el terreno más efectivas y humanas.

Instó a la comisión a buscar opciones que no criminalicen a las víctimas, que sirvan para ayudar a quienes quieren buscar salir del universo pernicioso de las drogas, y limiten el mercado ilícito que siempre encontrará proveedores.

México destacó los logros que se han conseguido en el país para detener a los líderes del narcotráfico así como las acciones contra el lavado de dinero y el tráfico de armas, al señalar que se cuenta en el país con un programa de prevención y atención a las adicciones que privilegia el enfoque de salud pública en el tratamiento del fenómeno de las drogas.

La delegación de México también estuvo integrada por el subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián; el representante permanente de México ante los Organismos Internacionales con sede en Viena, embajador Luis Alfonso de Alba; el representante permanente de México ante la Organización de las Naciones Unidas, embajador Jorge Montaño; y el vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, senador Arturo Zamora.

La Comisión de Estupefacientes fue creada por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) en 1946 para supervisar los tratados de fiscalización internacional sobre el problema mundial de las drogas. Está compuesta por 53 Estados miembros, los cuales son elegidos por el ECOSOC por un periodo de cuatro años, y se reúnen anualmente en marzo en Viena, Austria.

La Sesión Especial de 2016, derivada de un llamado conjunto de México, Colombia y Guatemala para impulsar una revisión rigurosa de la situación global de las drogas, permitirá hacer una evaluación completa de las medidas a nivel internacional para enfrentar este problema mundial entre los 193 Estados miembros de la ONU.