La IX Conferencia de Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), dio inicio este lunes en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en nueva York, y concluirá el 22 de mayo de 2015. México participará de manera activa y propositiva, para contribuir al éxito de la reunión.

En su intervención en el debate general, el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Cancillería, embajador Juan Manuel Gómez Robledo, quien acude al frente de la delegación mexicana, destacó que existe una necesidad apremiante de instrumentar todos los objetivos del TNP, tanto en materia de desarme, como de no proliferación y de usos pacíficos de la energía nuclear.

Señaló que la existencia de más de 16 mil armas nucleares en el mundo socava el régimen establecido por el TNP y reiteró que la amenaza o el uso de las armas nucleares son violatorios del derecho internacional, en particular de los principios del derecho internacional humanitario. Por ello, declaró que México no considera ni legal ni legítima la posesión de arsenales nucleares.

El embajador Gómez Robledo subrayó que México cree en la necesidad de negociar un instrumento jurídicamente vinculante que prohíba el desarrollo, la producción, el almacenamiento, la posesión, la transferencia, el emplazamiento, y el empleo de las armas nucleares. Afirmó que, para México, es posible un mundo libre de armas nucleares.

El TNP entró en vigor el 5 de marzo de 1970 y es uno de los tratados con mayor alcance global, con 191 Estados parte. El tratado descansa en la premisa de que los países sin armas nucleares no buscarían obtener este armamento, a cambio de que se respetara su derecho a explotar la energía nuclear para fines pacíficos, y de que los cinco poseedores de armas nucleares (EUA, Rusia, Reino Unido, Francia, China) destruyeran dichas armas. 

En términos generales, el TNP ha conseguido limitar la posibilidad de que más países desarrollen armas nucleares y ha fomentado la cooperación en favor del uso pacífico de la energía nuclear. 

No obstante, existen más de 16 mil armas nucleares en el mundo, muchas de ellas en alta alerta operativa, y quienes las poseen continúan modernizándolas, y gastan  importantes recursos para ello, que contrastan con los destinados a otras tareas, tales como el desarrollo.

Cada cinco años, los Estados parte del TNP se reúnen en las Conferencias de Examen con el objetivo de evaluar los avances en la aplicación del tratado y acordar nuevas acciones futuras para su cumplimiento.

Uno de los temas más prominentes en esta Conferencia de Examen será la consideración de las consecuencias humanitarias de cualquier uso de un arma nuclear, también conocida como “iniciativa humanitaria”, que goza del apoyo de aproximadamente 160 países. México es uno de los líderes de dicho enfoque: en febrero de 2014, México convocó en Nayarit a la Segunda Conferencia Internacional sobre el Impacto Humanitario de las Armas Nucleares, precedida por una conferencia en Oslo, en 2013, y seguida de la tercera conferencia en Viena en diciembre de 2014.

México y los promotores de la iniciativa humanitaria pugnarán porque los datos y las conclusiones de las tres conferencias sean la base de nuevos acuerdos hacia la eliminación de las armas nucleares, de manera que se pueda garantizar que estos artefactos no vuelvan a ser empleados, bajo ninguna circunstancia, y avanzar hacia el fin último del TNP: alcanzar y mantener un mundo libre de armas nucleares.



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