•   Congruente con su responsabilidad como actor global, México condena enérgicamente el uso de armas químicas en cualquier conflicto por cualquier actor y bajo cualquier circunstancia

•  El Gobierno de México manifiesta su extrema preocupación por los ataques perpetrados hoy en las afueras de Damasco, Siria, en los que murieron aparentemente miles de civiles, incluyendo niños

El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), manifiesta su extrema preocupación por los recientes informes que advierten el posible uso de armas químicas durante el ataque perpetrado hoy en las afueras de la ciudad de Damasco, en la República Árabe Siria, así como su profundo pesar por la pérdida de vidas humanas de ese incidente.

México considera inaceptable el uso de armas químicas en cualquier conflicto y condena enérgicamente su uso, por cualquier actor y bajo cualquier circunstancia. En caso de que se llegara a confirmar tanto el uso de este tipo de armas como el número atroz de víctimas acaecidas, éste sería uno de los ataques con armas químicas más letales, probablemente de la historia.

México da la bienvenida al inicio, el pasado 19 de agosto, de los trabajos de investigación  de la Misión de Expertos de las Naciones Unidas responsable de comprobar el presunto uso de armamento químico en Siria, tal y como fue solicitado por el gobierno sirio con base en las resoluciones tanto de la Asamblea General como del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Adicionalmente, hace un llamado a todas las partes involucradas en el conflicto para facilitar y garantizar el acceso inmediato a la Misión de Expertos.

El gobierno mexicano reitera su compromiso con la prohibición del desarrollo, la producción, el almacenamiento y la total eliminación de las armas químicas. El empleo de este tipo de armamento representa una amenaza a la paz y seguridad internacionales; es contrario al derecho internacional, al derecho internacional humanitario y constituye un crimen de guerra. Las armas químicas son armas de destrucción en masa y de efecto indiscriminado e inhumano, ya que no distinguen entre víctimas civiles o militares.

Si bien la República Árabe Siria no es Estado parte de la Convención para la Prohibición de Armas Químicas (CAQ), las partes al conflicto tienen obligaciones internacionales derivadas del Protocolo de Ginebra de 1925, instrumento internacional que prohíbe el empleo de armas biológicas y químicas en situación de conflicto.  México exhorta a todos los países a redoblar esfuerzos para alcanzar la eliminación total de este tipo de armamento.

Además, reitera su profunda preocupación por el clima de violencia inadmisible en Siria, que a la fecha ha ocasionado la muerte de más de cien mil personas, y de un número mayor de heridos, refugiados y desplazados internos. México recuerda su llamado a resolver la crisis a través del diálogo político y exhorta a todas las partes en conflicto a respetar los derechos humanos de la población y el derecho internacional humanitario.