El Gobierno de México lamenta las agresiones ocurridas la madrugada del domingo 4 de febrero contra un grupo de turistas españoles y una ciudadana de nacionalidad mexicana, ocurridas en el puerto de Acapulco, Guerrero. 

Desde que se tuvo conocimiento de los hechos, los ciudadanos españoles han recibido la debida asistencia consular de su país. Primero, a través del Cónsul Honorario de España en Acapulco y, posteriormente, del Cónsul General de España en México, quien se trasladó a esa ciudad. 

El suceso se trata de un delito de fuero común, por lo que hasta este momento las investigaciones se encuentran a cargo de las autoridades locales y serán éstas quienes informen sobre los avances. 

El Gobierno de la República reitera los lazos de amistad y expresa su solidaridad con el pueblo español.