El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), expresa su apoyo a las recientes iniciativas diplomáticas, a fin de encontrar una solución política y pacífica a la crisis en la República Árabe Siria, en particular, al acuerdo marco alcanzado en Ginebra, Suiza, el pasado 14 de septiembre entre Estados Unidos y Rusia encaminado a la eliminación de las armas químicas en ese país.

Igualmente, México celebra la adhesión de Siria a la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, Producción, Almacenamiento y Uso de Armas Químicas y sobre su Destrucción de 1993, la cual entrará en vigor para ese país el próximo 14 de octubre, convirtiéndolo en el 190º Estado Miembro de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).

Por otro lado, el Gobierno de México reconoce tanto al Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, como a la Misión de Investigación de las Naciones Unidas, por la presentación del Informe sobre el ataque con armas químicas en la periferia de Damasco, transmitido ayer tanto al Consejo de Seguridad como al Presidente de la Asamblea General de la ONU.

El informe, que refleja los resultados de la Misión de Investigación, concluye que se han usado armas químicas en Siria, concretamente gas sarín a gran escala y de forma indiscriminada en contra la población civil. El Gobierno de México reitera su más enérgico rechazo a estos actos, los cuales de acuerdo con el Secretario General, constituyen el peor ataque con armas de destrucción en masa en el siglo XXI.

A la luz de estas conclusiones, resultado de exhaustivos análisis científicos bajo los más altos estándares internacionales, México insta a la comunidad internacional a que respalde tanto el acuerdo marco adoptado recientemente en Ginebra, como las obligaciones adquiridas por Siria en virtud de su adhesión a la citada Convención.

Por su parte, como miembro del Consejo Ejecutivo de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), México promoverá que este órgano trabaje estrechamente con el Consejo de Seguridad de la ONU para la implementación del plan de adhesión de Siria a la Convención de armas químicas, estableciendo un programa para la destrucción de los arsenales químicos.