México asumió este martes la presidencia de la Conferencia de Desarme (CD), con sede en Ginebra, Suiza, que entregará el 15 de febrero, en la persona del embajador Jorge Lomónaco, representante permanente de México ante los Organismos Internacionales.

La presidencia mexicana presentará a consideración de los Estados miembros un proyecto de programa de trabajo para conducir la labor de la CD durante todo el año, con base en los temas en la agenda de la conferencia, entre los que destaca el cese de la carrera de armamentos nucleares y el desarme nuclear; la prevención de una guerra nuclear, incluidas todas las cuestiones relacionadas; la prevención de una carrera armamentista en el espacio exterior; acuerdos internacionales efectivos para dar garantías contra el uso o la amenaza del empleo de armas nucleares a los Estados que no son poseedores de las mismas; nuevos tipos de armas de destrucción en masa y nuevos sistemas, que incluye armas radiológicas, y el programa amplio de desarme y transparencia en materia de armamentos.

Al asumir su obligación de presidir la CD, México refrenda su interés en avanzar la agenda del desarme, particularmente el desarme nuclear que es una de las prioridades de la política exterior mexicana.

México es miembro fundador de la CD, la cual fue instituida en 1978 por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el único foro permanente con el mandato de negociar, de manera multilateral, tratados jurídicamente vinculantes de corte universal en materia de desarme, y como un foro paralelo a las Naciones Unidas.

Nuestro país ha desplegado un liderazgo y activismo en la conferencia, al participar en las negociaciones de acuerdos de desarme como el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (1968); la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, Producción o Almacenamiento de Armas Bacteriológicas y sobre su destrucción (1972); la Convención para la Prohibición de las Armas Químicas (1992) y el Tratado para la Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (1996).

La CD está integrada por 65 países (entre ellos, México), incluyendo todos aquellos que poseen armas nucleares o de los que se presume cuentan con dichas armas (Estados Unidos, Federación de Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, República Popular Democrática de Corea e Israel).

La conferencia tiene una presidencia anual rotativa entre seis Estados que se siguen en criterio de orden alfabético en inglés. En ese sentido, durante 2015 le corresponderá a México, Mongolia, Marruecos, Myanmar, Países Bajos y Nueva Zelandia dirigir las sesiones de la CD.