Muy buenos días tengan todos ustedes. El anuncio que se realiza el día de hoy ha tomado mucho tiempo en traducirse en un evento concreto.

El MILA surge como inquietud en el 2009, tiene su primer elemento fundacional cuando la bolsa de valores de Colombia y la bolsa de valores de Lima firmaron un acuerdo que les permitía el libre comercio de acciones mediante el ruteo de órdenes entre las bolsas de dichos países.

A ese esfuerzo se sumó eventualmente Chile, y desde el principio de la Alianza del Pacífico se pensó que uno de los pilares fundamentales de un esfuerzo, que lo que buscaba era facilitar la integración entre los países, tendría que pasar por un mecanismo en donde la movilidad de capitales se diera por la vía de las bolsas.

Se identificó como importante que México participara en ese proceso, pero había el reto fundamental de que la ley no permitía, no nos habilitaba, para firmar el acuerdo. Se trabajó, desde entonces, en una reforma de ley, que fue parte de la iniciativa de la reforma financiera que se aprobara en meses recientes en México, y que permitiera, desde el punto de vista jurídico, a la vez incorporarse a este relevante esfuerzo.

Están en proceso ya de aprobarse las normas administrativas que permitirían llevarlo a cabo, y lo que estaríamos esperando es que para la siguiente cumbre de la Alianza del Pacífico pudiéramos, físicamente, ya estar intercambiando en tiempo real acciones en las cuatro bolsas.

Para platicarnos sobre el proceso, sobre la decisión, lo que implican los tiempos en su calendario, le agradecemos mucho a Luis Téllez Kuenzler, el presidente de la Bolsa Mexicana de Valores que haya venido. La trayectoria de Luis es ampliamente conocida en el sector público, en el sector privado, en el sector hacendario, en el sector de comunicaciones y transportes. Y queda, además, absolutamente acreditado quién representa al mercado de valores, en función del atuendo que escogió vestir este día en Punta Mita.

Bienvenido Luis y muchas gracias.