Muy buenos días tengan todos ustedes; muy buenos días a quienes nos acompañan de la Secretaría de Educación Pública; muy buenos días a quienes están aquí del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; el Instituto Nacional de Antropología e Historia; quienes nos acompañan del cuerpo diplomático de América Latina acreditado aquí en México; sobre todo muy buenos días a quienes representan a las diferentes instituciones que colaboran en las actividades del Programa Escuelas México y a todas las niñas, niños de América Latina que hoy nos acompañan y que están aquí también acompañados por alumnos, padres, tutores o profesores.

Este es el principio, este desayuno, de una semana de actividades que recompensan el esfuerzo que hicieron ustedes en el ámbito académico y cultural. Son 341 niños y niñas de las Escuelas México de Latino América, que ganaron primeros lugares de los concursos de mejor aprovechamiento de sexto grado y pintura infantil.

Son muchos niños que estuvieron pensando todo este tiempo, como representar en una expresión artística, en una expresión académica, la forma como la región puede hacer frente a los retos de la seguridad alimentaria; que tengamos suficiente, como países qué comer, es un reto interesante de ponderar y  reflexionar a través de la escuela.

Un programa, éste, que como decía el video empezó hace mucho tiempo. Empezó en Chile, en 1939, hace ya muchos años; se ha venido consolidando y tenemos ya 18 años de estar trabajando en el Programa.

Decía el video, son 145 escuelas que todos los años han tenido una presencia física de México en la escuela; tienen una presencia en instrumentos, en útiles, en libros; tienen una presencia cultural y hoy tienen una presencia por la vía de ustedes en México.

Una presencia que les va a permitir visitar Teotihuacán, estar en los talleres del Instituto Nacional de Antropología e Historia en el Tepeyac, visitar el museo del Papalote y El Universum en la UNAM, estar en el zoológico de Chapultepec, visitar la fábrica de Bimbo, recorrer la Ciudad Universitaria. Les va a permitir también, así se les va a reconocer, recibir como obsequio El Laberinto de la Soledad, un libro escrito por Octavio Paz, que nació hace cien años.

Lo que quisiéramos después de este viaje, es que se sientan ustedes estimulados de conocer México, estimulados de conocer la historia que nos une a los latinoamericanos, que son muchos elementos desde las batallas que en conjunto dieron nuestros libertadores hasta lo mucho que han escrito y aportado nuestros poetas y nuestros escritores.

Queremos que a través de las Escuelas México, Latinoamérica nos sienta presentes, nos sienta cercanos. Queremos que ustedes recuerden esta visita con cariño, que le saquen provecho, que la disfruten, que además de lo que ya tienen organizado les permitan ver los partidos de fútbol; veo que muchos de ustedes vienen vestidos de verde, cosa que nos da una enorme ilusión.

Bienvenidos todos a México, felicidades por su buen rendimiento en sexto de primaria, felicidades por la forma creativa como expresaron el tema de seguridad alimentaria, felicidades por el esfuerzo que hacen todos los días sus papas, sus tutores, sus profesores, los directivos de sus planteles, pero sobre todo ustedes que trabajan todos los días para aprovechar la oportunidad y la educación, y ayudar así a hacer de Latinoamérica, de cada uno de sus países, un mejor lugar con más prosperidad y en este caso con más seguridad alimentaria.

Bienvenidos a México.